martes, 1 de diciembre de 2009

365 crónicas de instantes en Ínsula Dulcamara

Hace escasamente un añito que esta ínsula se animó a salir a flote en el inmenso y tumultuoso océano de la blogosfera. Un año que es más que la suma de los 365 días del calendario. Un año en la vida de un blog da para mucho, para muchas crónicas, para muchos instantes, para muchas grandes y pequeñas historias. Para muchos encuentros y desencuentros. Entrando en el terreno de lo personal este año insular ha estado marcado por una dolorosa ausencia a la que intenté sobreponerme escribiendo en El silencio de la vieja Singer de mi madre. Me sirvió de terapia y plataforma para experimentar con nuevas formas creativas con mis Poemas Visuales. Intenté en vano que prosperara la colaboración en mi Catálogo de Imposibilidades Artísticas. Momentos de caída libre en los que quise abandonar la isla, me alié con ángeles y demonios en mis Crónicas desangeladas , me construí y poblé de sueños y recuerdos un Museo Imaginario, me adentré en el misterio de los fractales con mis Creaturas psichoAbisales y otros vídeos experimentales, publiqué algunos de mis modestos cortometrajes, muchos de mis haiku y antojikus y tantas otras cosas que ahora sería largo enumerar. Sí, un año en Ínsula Dulcamara da para mucho...

Si para algo ha de servir este post es para agradecer a quienes han naufragado y dejado su huellas y sus comentarios por aquí con frecuencia o de tarde en tarde, a Nanny Ogg, a Chelucana, a Pedro Villarubia , a Manuel Valera, también a Javi, a Rafa, a Oriana y resto de amig@s de esa de olla en ebullición literaria permanente que es Ficcionario. Y por supuesto, a mis paisanos y a otros tantos y tantas que sé que se pasan a menudo, en silencio, sin hacer ruido. No importa. A todo y a todas, gracias. Este video es mi regalo, es mi gratitud por estar ahí.


12 comentarios:

Javi dijo...

Felicidades al blog por el aniversario. Y desearle larga vida a tu calmada Ínsula, a la que ya nos hemos acostumbrado a visitar desde nuestros bulliciosos continentes.
Un abrazo.

Montse dijo...

¡Feliz cumpleblog! Muchas felicidades por este primer de existencia de Ínsula Dulcamara, espero que sean muchos más y que yo los vea.

Un abrazo, Montse

Pedro Villarrubia dijo...

Casi, más que soplar, que me has dejado sin aire con este post, con el vídeo… dejo aquí una lágrima, quizás un gota de espuma en la orilla de tu ínsula, repleta de agradecimiento y buenos deseos. No es mucho, pero no vendrá sola, seguro.

"A menudo, leyendo un libro, uno siente que el autor hubiera preferido pintar a escribir; uno puede sentir el placer que él ha sentido describiendo un paisaje o a una persona, como si fuera pintando lo que escribe, porque en el fondo de su corazón hubiera preferido usar pinceles y colores."
Pablo Picasso.

Chelucana dijo...

¡Un año ya!

Feliz cumpleblog y gracias a ti, Ínsula Dulcamara.

Muchisimas gracias por compartir "365 crónicas de instantes", de "ficciones, aficiones y aflicciones" en este blog, "Bendito Machine", que es la "Milk".

Por escribir "Haikus de agosto", "diálogos de septiembre" y anunciar que "ya están aquí las setas".

Por tender "puentes", perforar "túneles" y trazar "mapas" en una "superficie" de "poesía vertical", donde disfrutar de un "tiempo de leyenda", de "colores al viento" o "mi sueño en música", y girar como una "peonza".

"Nada" que agradecernos. Al contrario, desearte "Larga vida on line"

Lola C. dijo...

Felicidades, no puedo superar lo que leo por aquí, pero me sumo al deseo de una larga vida compartida.
Un abrazo.

Juanjo dijo...

Tres mil felicidades, hermano Piel Roja. Me quedo como Lola, sin poder ni acercarme a lo que leo por aquí, ni a lo tuyo ni a lo de los que con tanto acierto como cariño te comentan. Pero a lo del cariño hacia ti creo que solamente me gana Snow, bueno, ella de otra manera. Un fortísimo abrazo, me debes una cerveza, de las analógicas, pedazo de ARTISTA. Jau.

Mario Aller dijo...

Enhorabuena por este aniversario que celebras, el de este blog. Realmente es la celebración de la palabra, de tus palabras, Manuel, que vuelan hacia lo alto. Así que he mirado entre mis libros y he redescubierto los Cantos pieles rojas, que editó Olañeta. Te dejo unas palabras del pueblo navajo, que también es el mío:

Fue el viento quien les dio la vida. Es el viento que sale de nuestras bocas ahora que no da la vida. Cuando deja de soplar, morimos. En la piel de la punta de nuestros dedos, vemos la huella del viento; ella nos enseña donde sopló el viento cuando nuestros ancestros fueron creados.

Saludos y un abrazo

Chelucana dijo...

Me encanta que los hombres expresen el afecto sincero entre ellos. ¡Qué auténtico me ha sonado siempre! Eso sí, estaré reencantada cuando eliminéis las apostillas y aclaraciones.
I love Snow, too

Manuel dijo...

Gracias a tod@s, de verdad. aunque no lo creáis, ahora no encuentro las palabras que os debería decir aquí. Gracias Javi, Montse, Pedro ( estupenda cita), Chelucana (genuial el comentario y el recorrido, no entiendo cómo a mi no se me había podido ocurrir), Juanjo , Lola , Mario,....

Agradecido por contar con tan ilustres náufragos en mi pequeña Ínsula Dulcamara. Todo un honor y un placer.

PD. Chelu, sorry, no alcanzo a entender lo de las "apostillas y aclaraciones".

Chelucana dijo...

Perdón, ahora que me leo de nuevo,... tienes razón, no se entiende nada :-)

Me refería al comentario de Juanjo, su "cariño hacia ti" (me encanta) y "bueno, ella de otra manera" (apostilla)

Manuel dijo...

Chelucana: Ah, vale. Bueno era un cometario cariñoso. Juanjo conoce personalmente a "Snow", vamos a Nieves, mi compañera. Era un guiño muy de su estilo ;-)

manuel varela dijo...

...llego un poco tarde para felicitarte!...aunque nunca lo es para entrar en este rincón donde siempre llego cuando necesito aprender... y sobre todo sentir.....no pare usted de crear.....por favor....

Un Abrazo.