jueves, 26 de noviembre de 2009

Nada

Hoy me he propuesto escribir nada. Ningún tema. Nada de lo que hablar: nada que pensar. No poseer, no conservar, sólo estar presente y ausente a la vez , hacer de la vida una crónica continua de instantes. Como el espejo. Como el haiku, una latencia. Como dice Chuang-tzu El hombre perfecto usa su mente como un espejo. No aferra nada, no rechaza nada. Recibe, pero no conserva. ¿Filosofía Zen? Tal vez, si alguien sabe lo que es la filosofía o lo que es el Zen. El día que se sepa filosofía dejará de ser filosofía y Zen dejará de ser Zen. Yo no sé. Nadie sabe . Por una vez dejar de usar las palabras de siempre, con las que pensamos, con las que colgamos como clavitos las ideas aquí y allá. La música y el arte y la naturaleza y el cosmos pueden merodear ese punto suspensivo, ese instante fugaz discernido en el aire como el trazo de vuelo de las aves o la delicada y efímera belleza tatuada en las alas de la mariposa, que nunca parece tener prisa, que nunca parece tener nada salvo la urgencia de vivir sus días contados. Hoy nada me he propuesto. Éste vídeo ¿zen? tal vez tenga la culpa o no tenga la culpa de nada, porque escribí esto pensando en nada.