jueves, 25 de septiembre de 2014

Jason Padgett, un genio "savant" por accidente



Hay historias sorprendentes. La de Jason Padgett es una de ellas, digna como la que más de formar parte de mis crónicas insulares y de  mi querido Museo Imaginario insular. Quién se lo iba a decir,  Jason era un muchacho normal, mal estudiante, amante del gimnasio, de las chicas   y un tanto juerguista, como muchos de su edad.  Trabajaba en una tienda de colchones en Tacoma y una noche si y otra también  al terminar su turno, solía irse de juerga con los colegas  por los bares de la ciudad portuaria. Hasta ahí todo normal .Hasta que una  desgraciada noche y sin mediar palabra, unos tipos lo esperaban a la salida de un bar, lo echaron al suelo, lo patearon y le dieron una paliza para robarle su cazadora de cuero. Fue tan brutal la paliza que tuvieron que ingresarlo con traumatismo craneoencefálico grave. Cuando despertó del coma, se había convertido en un genio de las matemáticas. Así de sorprendente es la vida y los entresijos de nuestra mente.











Jason Padgett se convirtió de la noche a la mañana en un "savant", una de esas personas  rara avis que tienen unas habilidades mentales sorprendentes,  como desarrollar una memoria fotográfica de nombres  y lugares o  una impresionante habilidad para el cálculo matemático o la música . La mitad de ellas padecen autismo y la otra mitad desarrollan esta rara habilidad a raíz de un traumatismo o una enfermedad,  como el caso de Padgett. Otras como la de Kim Peek han sido incluso llevadas al cine ¿Quien no recuerda al gran  Dustin Hoffmam bordando su papel de autista en  Rain Man?

Si  se pudiera ver el mundo a través de los ojos de Jason Padgett posiblemente tendrías frente a ti una imagen de perfección, de orden, de la estructura que se esconde detrás de los detalles más nimios. Somos víctimas de las cosas, de su violenta unicidad, pues somos incapaces de ver la armonía geométrica del universo frente a nosotros. Debido a aquel  brutal ataque Jason ha sido capaz de ver estos patrones allá por donde va.   Este cambio de percepción es, en el fondo y según dicen los expertos,  el "síndrome de los savant",  un cambio en la estructura de su cerebro que le permite desarrollar esa alucinante habilidad mental, como la de Stephen  Wiltshire, apodado  como "la cámara humana o la cámara viviente ",  por ejemplo, capaz de dibujar de memoria hasta el más mínimo detalle una vista aérea de una  ciudad completa ( aunque nunca haya estado antes)  con solo sobrevolarla una media hora en helicóptero.

Jason en acción dibujando uno de sus complejos entramados fractales

Jason no sólo tuvo la suerte de sobrevivir, sino que su cerebro fue, utilizando un conocido término informático,  completamente reseteado, volviéndose un supercomputador capaz de realizar y de entender complejos cálculos mentales.  No puede evitar contarlo todo, nunca masca chicle para evitar contar el número de mordidas que le está dando. Si se cepilla los dientes tiene que pasar el cepillo por el agua 16 veces. No sabe por qué, simplemente es un número que tiene grabado en su cabeza. Sin embargo, trata de no preocuparse mucho por estos detalles, de no pasar horas descifrando patrones geométricos en el flujo del agua o en los rayos de sol que se rompen al pasar por las hojas de los árboles, simplemente se divierte descubriendo la geometría oculta de las cosas. Cada número le hace surgir una imagen, un patrón nuevo, una forma que hace surgir nuevas formas, cuando cada forma es la semilla de un fractal. Para Jason todo son fractales, todo es el reflejo de esta estructura inacabable .Jason no necesita una calculadora para saber, por ejemplo, que el Teorema de Pitágoras es exacto, sino que puede ver cómo se manifiesta en la geometría de cualquier edificio o cualquier árbol o en la concha de un caracol.

Quantum Sea Shell

El caso es que Padgett ha adquirido cierta sinestesia: ve formas  geométricas en todas partes  y las dibuja meticulosamente a lápiz, regla y compás, nunca antes había sido capaz de dibujar y menos de ser una eminencia en las matemáticas, sino todo lo contrario, un negado total para los estudios.  El universo habla en un lenguaje secreto y desde que Jason fue atacado violentamente por aquellos  asaltantes empezó a entenderlo a través  de los fractales.  Ya he hablado por  aquí  y por allá del fascinante mundo de los fractales y de las matemáticas de genios como Fibonacci  también, así que no es extraño que me llame poderosamente la atención la sorprendente  historia de Jason Padgett, un genio de las matemáticas... por accidente.






martes, 12 de agosto de 2014

Joyce, panteras y cometas frente a Ireland's Eye

Estas cinco fotos panorámicas las tomé no hace mucho  en los alrededores de  Dublín. Vistas así parecen lo que son:  cinco fotografías tomadas sin otro aparente propósito que el estético en un mismo día y lugar.  Pero es curioso como algunas fotografías intrascendentes de repente empiezan a encadenarse y a contar historias.



Como la de esta mole redonda o torreón. Estaba en un promontorio del cabo de Howth, enclave costero del Condado de Dublín.

Pero lo curioso es que dicha torre, como podemos comprobar en muchos rincones de Dublín, tiene una relación con James Joyce, el famoso autor de Ulises ( novela que reconozco que no me llegué a leer en su momento completa, aunque lo intenté en un par de ocasiones). A decir verdad , mientras escribía este post descubrí que no era esta torre en concreto sino  una muy  similar que se ve a lo  lejos, en la islita de Ireland´s Eye,  pero no adelantemos la historia ...



Desde ella había una espléndidas vistas de la bahía y del mar. Bahía por la que un día allá por el año ochocientos y pico entraron a saco los vikingos y fundaron una ciudad fortín,  lo que hoy se conocen como la ciudad de Dublín, nombre derivado de las voces irlandesas Dubh Linn, que significan "laguna negra", originada  al parecer por el estancamiento del río Poddle antes de desembocar en el río Liffey, una especie de ensenada fluvial al resguardo del oleaje donde atracaban y refugiaban sus barcos tras sus  míticas correrías y saqueos por media Europa.



Estaba muy próxima a un viejo cementerio irlandés  junto a una iglesia en ruinas (foto anterior) , con tumbas desperdigadas en el suelo, aparentemente abandonadas junto a otras recientes. Entre las cruces y las ruinas se veía el mar, el puerto ( de hecho muchas de  las cruces miraban también al mar, posiblemente de marineros irlandeses que murieron en el mar o vivieron de él) y la pequeña isla en primer término llamada "Ireland's  eye" en medio de la bahía , El ojo de Irlanda,  que tiene un especial protagonismo en esta historia, como se verá. En dicha torre, por lo que pude leer en un cartel que colgaba en las inmediaciones,  estaba ubicado un museo de radios antiguas que no llegamos a ver porque ya estaba cerrado por la tarde.



Imagen de la portada de la novela gráfica  "Dublinés" de Alfonso Zapico

El caso es que, ya a la vuelta de Dublín y  leyendo la novela gráfica "Dublinés" de Alfonso Zapico recomendada por mi amiga Chelucana,  me entero de que en Ireland's Eye hay una torre  muy similar que tiene un nombre y una historia:  Torre Martello de Sandycove , una de las muchas fortificaciones del estilo  repartidas a lo largo de la Bahía de Dublín construídas para prevenir un posible ataque de las tropas napoleónicas, que nunca llegó a suceder.  Posiblemente la torre de mi  foto fue en su momento una de estas fortificaciones, ahora reconstruida y reutilizada para el mentado museo radiofónico.

Ireland's  Eye desde  Howth Harbour, con la Torre Martello  en la punta de la izquierda | Imagen vía  dmoon1 en Flickr

Cuenta Zapito en un pasaje de su novela gráfica  (inspirada en la vida y la obra literaria de Joyce)  que la Torre Martello fue la residencia temporal en plan "okupa" de una peculiar comuna de cuatro jóvenes bohemios dublineses, juerguistas y borrachos, entre ellos -es fácil de adivinar-  un joven ansioso por ser un gran escritor irlandés llamado James Joyce. Se entregaban a la vida contemplativa, a discusiones literarias y políticas de todo tipo y sobre todo, a beber e irse de juega a los prostíbulos y pubs de la costa. Uno de sus amigos,  que sufría ciertos trastornos psicológicos,  comenzó a tener por las noches alucinaciones en forma de una pantera negra que se le echaba encima para devorarlo. Una de las noches, otro de los ocupantes de las ruinas de la torre, harto de los sobresaltos a medianoche, sacó una vieja pistola y comenzó a disparar a la imaginaria pantera del otro amigo. En la oscuridad de la noche los disparos rozaron la cabeza de Joyce que huyó despavorido de la torre aquella misma noche con su maleta, en la que ya llevaba unos primeros esbozos de la que poco después sería su primera novela: "Dublineses" (Dubliners), serie de quince relatos cortos dedicados a la gente de Dublín,, que apareció finalmente en 1914, pues muchos editores rechazaron inicialmente su publicación por la crudeza con la que describía a sus propios paisanos y a su país. Y curiosamente, en la misma Torre Martello arranca su novela más conocida y celebrada, Ulises.

Reconstrucción  actual de la estancia de Ulises en  La Torre Martello


Hoy día, parece  ser porque no lo visitamos,  un  típico "Museo Trampa" al modo  británico. Sin tener mucho  que ofrecer  ha sido convertido  en lugar de peregrinación para los amantes literarios de Joyce y en museo temático (7'10€ de entrada). Sus piezas más relevantes son primeras ediciones de libros, un chaleco, una guitarra, una petaca y un bastón de James Joyce. Mucha fotocopia y algún original en sus cajas de metacrilato con barómetros. La estrecha escalera asciende al cuarto donde posiblemente se alojó Joyce y decoran con una pantera negra de porcelana para evocar el episodio del que hablé más arriba. Hoy día...





Ajenos a todo esta turbulenta y literaria historia de la vida de Joyce, una joven irlandesa lee plácidamente en un terraplén al borde del mar  (tal vez,  quien sabe,  el Ulises de Joyce)  y una familia   juega a volar una cometa más abajo, en el espigón del puerto, frente a Ireland Eye's, isla a la que por cierto  los músicos del  grupo del camello  de los años 70 conocido como  Camel  (aún conservo a buen recaudo las dos cintas de casete de  su álbum  Mirage)   le dedicaron un bello tema del mismo nombre. San Youtube me echa un cable con esta buena versión acústica de su tema "Eyes of Ireland"", no está mal para cerrar un post sobre  crónicas insulares, viajeras y literarias ...

 

Cuya letra traducida,  para quienes somos poco duchos en la lengua de Shakespeare, dice así:


Escuchad ahora chicos,
dijo mi abuela -
os contaré una historia y
entonces os acostaréis.
Hubo un tiempo en el que
vivíamos fuera de nuestra tierra.
Fueron tiempos duros,
y todos nos dejamos la piel en ello.

Pero los vientos soplaron nuestras vidas,
y dispersaron nuestras semillas.
Cambiando el paisaje,
de flores a maleza.
Ved en el cementerio
las familias que se fueron.
Las más grandes lápidas
les recuerdan...

Cuando vosotros salisteis del Puerto,
fueron vuestras últimas vistas de Irlanda.

Cuidamos el fuego,
y las llamaradas se apaciguaron,
las llamas nunca se apagaron
hasta que tuvimos que marchar.
Y cuando nos hubimos marchado,
la casa se vino abajo
y cubrió las huellas
que dejamos en el suelo.

Cuando vosotros salisteis del Puerto,
fueron vuestras últimas vistas de Irlanda.

Mis ojos están ahora cansados
y no verán para mucho.
Pero las imágenes de Irlanda
aún siguen en mí.

Así que venerad vuestro pasado
en los cuartos de vuestro corazón
y nunca estaréis vacíos
de amor cuando partáis.

Cuando vosotros salisteis del Puerto,
fueron vuestras últimas vistas de Irlanda.


 .
Bueno, esta es la breve  pero curiosa historia encadenada de estas pocas fotografías.

jueves, 5 de junio de 2014

Arte contemporáneo en la chatarrería y otras historias


Fotografía de Agustín Muñoz Luna vía Las aventuras de Neme


La otra noche vi como unos chatarreros estaban  afanados en meter dentro de su carrito de supermercado unos retorcidos herrajes  de la construcción, que -vistos con una mirada "artística"-  me recordaban en cierta "forma" a una conocida obra de Chillida, "El peine del viento". Y  me vino entonces a mi memoria un sonado suceso de hace algunos años, el robo de obras de arte  contemporáneo más importante jamás ocurrido en España. Más de treinta  obras entre las que se encontraban nada más y nada menos que algunas piezas de  Picasso, Chillida ,  Botero y  Saura. Vamos,  que una "joyita" en términos de valor artístico y sobre todo,  monetario en el mercado negro (o blanco) del arte .  La cuestión es que -sorprendentemente- desaparecieron sin dejar rastro  en su traslado desde la cuidad alemana de  Colonia hasta Madrid. Dichas obras, por lo que he podido indagar,  pertenecían a diversas galerías de arte de Madrid y Barcelona. Su desaparición tuvo lugar en los mismos almacenes de la empresa encargada del transporte  y custodia de dichas obras. Parece se que en el almacén donde se recogían las obras, dejaron el furgón aparcado  ¡¡ con las llaves puestas !! Lo que pasó a continuación no lo diré hasta el final de post por aquello de obligar  a mis náufragos insulares a continuar leyendo, que ya saben que me gustan las historias, que no la Historia,  del arte.

"Peine  del viento" La Concha, San Sebastián , obra de Eduardo Chillida


Ya,  robos de obras de arte ha habido muchos, algunos muy sonados como aquel famoso de La Gioconda en el Louvre, donde hasta el mismísimo Picasso aliado con su "troupe" parisina  estuvo supuestamente implicado y de cuya historia hace no mucho el cineasta  Fernando Colomo hizo una película : "La Banda Picasso". Lo conté tiempo atrás por aquí.



¿Y qué decir del robo en Oslo de famoso cuadrito   "El Grito" de Edvard Munch robado al menos dos veces (creo que 3)  en menos de 10 años?  Lo ladrones en el primer robo dejaron una nota que decía "Gracias por la falta de seguridad". Ahí queda eso.

O aquel otro sonado robo en el domicilio de las  empresaria y millonaria Esther  Koplowitz en Agosto de 2001 cuando le fueron sustraídas obras de  Brueghel, Goya,  Pisarro,  Sorolla  y otros reconocidos y cotizados artistas. En aquella ocasión los ladrones reconvertidos para la ocasión en traficantes de obras de arte, cayeron rápidamente en manos de la policía al cometer errores de aficionados en el tema del lucrativo  mercado del arte.

O en otro sentido, no ya del robo sino de la intervención artística sean museos y galerías, vulnerando las medidas de seguridad como hiciera el popular  y esquivo artista urbano,  Banksy al  colarse en algunos museos y colgar sus propias obras en ellos, siempre críticas con el "estabilismen" del arte. Este artista ha abierto la "veda" y otros también han seguido su  estela poniendo en tela de juicio no solo la seguridad sino también ciertas cuestiones en relación a la "sacralización" y comercialización  de los espacios culturales.

Obra de Bansky 'expuesta' en el Museo de Brooklyn, Nueva York


Y volviendo a los chatarreros de mi barrio y al robo de las obras de Picasso, Chillida y compañía, al poco de ocurrir, se empezó a especular  si tras dicho robo se encontraban  bandas profesionales  e internacionales "expertas" en este tipo de robos que a modo de "mercenarios" eran contratados por esos nuevos magnates y capos del petróleo o las drogas,  ansiosos de colgar en sus mansiones estas obras tan deseadas. Pero la realidad fue bien distinta, nada de ladrones profesionales  y nada de bandas internacionales, pues a ninguno de ellos se le ocurriría como se le ocurrió a uno de estos ladronzuelos, vender una de las obras robadas  -una escultura en hierro de Chillida-  al  "peso" a un chatarrero de Getafe, la  misma  localidad en la que se cometió el  espectacular robo. Pues eso, hay muchos mundos y todos están en éste. El  del arte, el de los chatarreros y el de la gente de a pie.

                                                                  Chatarreros en Madrid

jueves, 26 de diciembre de 2013

No mires a lo ojos de la gente, Coppini

 Fotografía Vía El Diarios Montañés

Amanece con lluvia por estos lares cántabros, así que se presenta el momento propicio de  echar un vistazo a mis casi abandonados dominios insulares. La pasada Nochebuena alguien dejó de mirar a los ojos de la gente como no hace mucho otro grande  de la música dejó de caminar por el lado más salvaje de la vida.  Y mira por dónde,  me vengo a enterar que Germán Coppini López-Tornos (Santander, 1961),   el que fuera una de las voces más singulares de aquello que ahora  se conoce o etiqueta  como movida,  era de origen cántabro por parte materna y que  no era raro verlo frecuentar garitos santanderinos de culto como el Tony Curtis ( ahora llamado Urban Classic)  cuando éste lo regentaba su amigo y gran compositor Nacho Mastretta y que incluso se dejaba ver  esporádicamente tocando en locales  de Santander con  grupos como el  de su  hermano Ernesto ,  guitarrista de Las Manos de  Orlac, fundado por Mastretta.



Pero volamos (perdón, volvamos)  al Coppini que todo el mundo conoce, al poeta de la movida, al creador de himnos como "Malos tiempos para la lírica" , "No mires a los ojos de la gente" o "Cena recalentada".  Un nombre unido a la historia de la música pop española como fundador  y primer vocalista en 1982 de los míticos e irreverentes "Siniestro Total"  con  "¿Cuando se come aquí?"  de manos de la discográfica DRO ( Discos Radiactivos Organizados)  que puso a Galicia con un pie en la modernidad con  el tema ya casi himno after-punk de  los karaokes y resacas ochenteras de turno,  "Ayatolah"




un Coppini  que abandonaría el grupo casi en sus comienzos para unirse a Teo Carralda para formar otra gran banda , los Golpes Bajos y con ellos comenzar a mirar a  los ojos de la gente  diciéndoles que eran malos tiempos para la lírica y que la cena estaba ya recalentada en los escenarios de aquella movida . Como él decía en una entrevista en 2012 "....había un denominador común: no había reglas. Y si las había,  las saltábamos a la torera, eso era lo excitante"

Portada original de "A Santa Compaña" de Ceesepe


Un  Coppini que  siguió componiendo y sacando discos desde entonces, cuando el grupo - como muchos de entonces- solo fue una bocanada de aire fresco y poesía- en el  sismógrafo musical delos 80, disolviéndose unos años después. Un Coppini que incluso quiso probar fortuna en la política presentándose a las elecciones generales  en las listas del partido Republicanos.  Un Coppini que acababa de publicar un nuevo disco  donde interpreta  a grandes clásicos de la  música latinoamericana más comprometida en su album "América Herida" (gracias Jacinto por la puntualización) . Precisamente,  el pasado 14 de octubre en la Sala Galileo Galilei  de Madrid tocó temas de ese disco. Genio y figura.

Por lo que a mi respecta, los ecos de la movida me pillaron casi con legañas en Sevilla, aterrizando del pueblo y  dispuesto a estudiar  Bellas Artes. Los amigos,  la radio,  las fiestas y programas de televisión de aquellos años como "Musical Espress" o  "La Edad de Oro" nos abrían los ojos a todo lo que se cocía más allá de Despeñaperros. Precisamente vi el programa donde por primera vez les escuché, como no, en la Edad de Oro



En definitiva,, un candidato inmaterial y sentimental  más  para  mi museo imaginario. Descansa en paz, Coppini. Siguen siendo malos tiempos para casi todo....pero desde esta Nochebuena, también para la música por tu marcha y porque ya no mirarás a los ojos de la gente ni tendrás que comer la cena recalentada...

martes, 17 de diciembre de 2013

#Poema27 Carta a Josefina Manresa (1939)



Buscando y buscando algo diferente con lo que participar  en #poema27, la  nueva y gran iniciativa literaria de Toni Solano con la que  homenajear  a través de Twitter a los poetas pertenecientes a la Generación del 27 que rindieron tributo a Luis de Góngora en el año 1927 en el Ateneo de Sevilla , encontré este estremecedor documento:  la carta que el poeta Miguel Hernández  escribió desde la cárcel el 12 de septiembre de 1939 a su compañera Josefina Manresa. Hace algún  tiempo publiqué aquí mismo un fragmento de la  misma  en un impresionante documento videográfico recitado por él mismo ilustrado con imágenes de archivo,    pero por desgracia.ya no está disponible,  así que transcribo íntegramente  la carta. Difícil, muy difícil no emocionarse:

A Josefina Manresa (Madrid, 12 de septiembre de 1939)


Mi querida Josefina:

Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. 

Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa. También paso mis buenos ratos espulgándome, que familia menuda no me falta nunca, y a veces la crío robusta y grande como el garbanzo. Todo se acabará a fuerza de uña y paciencia, o ellos, los piojos, acabarán conmigo. Pero son demasiada poca cosa para mí, tan valiente como siempre, y aunque fueran como elefantes esos bichos que quieren llevarse mi sangre, los haría desaparecer del mapa de mi cuerpo. ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, y sin ti, Manolillo de mi alma, no sabe a ratos qué postura tomar, y al fin toma la de la esperanza que no se pierde nunca. Así veo pasar un día y otro día, esperanzado y deseoso de correr a vuestro lado y meterme en nuestra casa y no saber en mucho tiempo nada del mundo, porque el mundo mejor está entre tus brazos y los de nuestro hijo. 

Aún es posible que vaya para el día de mi santo, guapa y paciente Josefina. Aunque yo, la verdad, creo que estos amigos míos llevan las cosas muy despacio. Han estado de vacaciones fuera de Madrid y han regresado esta semana pasada. No han podido venir a verme porque ahora es imposible para todo el mundo. Es casi seguro que los veré la semana que viene. Me decías en tu anterior que guardara la ropa cuanto pudiera. No te preocupes, que si no tengo ropa cuando salga, con ponerme una mano en el occipucio y otra en el precipicio, arreglado. Así y todo procuro conservarla y uso la más vieja y todo son cosidos y descosidos y ventanas por todas partes. El pijama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera vergüenza.

 Por lo que a mí me pasa, me figuro lo que os pasará a vosotros y como esto siga así, me veo contigo como Adán y Eva en el Paraíso. ¡Ay, Josefina mía! No nos queda otro remedio que aguantar todo lo malo que nos viene y nos puede venir, para el día que nos toque aguantar lo bueno. ¿Verdad que llegará ese día? Yo nunca he dudado de que llegará y de que seremos más felices que hasta aquí hemos sido. Esta separación nos obliga a respetar a nuestro Manolillo más que respetamos al otro. Manolillo del que no dejo de acordarme nunca. Dentro de un mes hará un año que se nos murió. Eso de que el tiempo pasa de prisa, para nadie es más verdad hoy como para nosotros y a mí me cuesta trabajo creer que ha pasado un año desde que cerró nuestro primer hijo los ojos más hermosos de la tierra. Dios, a quien tú tanto rezas, hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos, si no hace que lo pasemos el día ventinueve de este mes. No quisiera pasar, ese día lejos de ti. Iremos a dar una vuelta al campo y si tú eres decidida, visitaremos la tierra donde nos espera. Tengo ganas de hablar contigo. La otra noche soñé a Manolillo ya con cinco o seis años de edad. Cuídalo mucho, Josefina que crezca fuerte y defendido contra toda enfermedad. 

Cuando te sea posible come mucha fruta y mucho vegetal, principalmente patatas. Es lo que más conviene a tu salud y a la de nuestro sinvergüencilla. No me dices muchas cosas suyas. Supongo que ya hablará más que un loro. Si supieras que ganas tengo de oír su voz: se me ríen los huesos sólo de imaginarla, con que mira lo que me voy a reír el día que la oiga de verdad. Dime el peso que tiene, que no lo has pesado hace mucho tiempo. Estoy enfadado con Manolo y con las Marianas, a ninguno de los cuatro se les ocurre escribirme unas letras. No se acuerdan de mí, que no los olvido. Dime también algo de la abuela y la tía, que tampoco me han mandado una sola letra (...).
Bueno. Voy a dejar el lápiz y a esperar tu carta, a ver qué me trae de bueno. Nada. Hoy no recibo carta tuya. No me gusta que te retrases en escribirme. Vaya plantón que me he llevado al pie del que vocea el correo. No hay derecho. Espero que me digas algo de nuestra familia de Orihuela, de mi madre especialmente y de la de Pepito. Anteayer he recibido una carta de un amigo de la huerta, Trinitario Ferrer, muy amigo de mi hermano y me dice que se ve con él todos los días. Di a Vicente que le diga que por ahora no puedo contestarle, pero que me alegra mucho saber de él. Voy a terminar mi carta diciéndote que seas menos perezosa conmigo o de lo contrario no te voy a escribir en un mes. Y nada más porque no parezca larga ésta a la censura y porque hagan todo lo posible para que llegue a tus manos.
Manolillo: adiós, un beso ¡pum! Otro beso ¡pum! Otro, otro, otro, ¡pum, pum, pum!
Manolo: escribe, dejando a un lado por un rato las barbas y las perezas.
Marianas: a ser buenas y a pelearos una vez a la semana solamente.
Josefina: recibe para ti y para nuestro hijo y para nuestros hijos mayores el cariño encerrado y empiojado y ... perdido de tu preso
Miguel.
¡Adiós!'

Fuente:  http://mhernandez.narod.ru/1939.htm

martes, 15 de octubre de 2013

Inventario de esplendores

Mientras me pienso si dar un descanso temporal a este espacio insular para retomar viejos proyectos e iniciar otros nuevos, no he podido resistirme a escribir una nueva  o penúltima crónica  inspirada en  algo que leí hace tiempo y que me apetecía escribir.  Me refiero a un entrañable y ameno librito de Jean Hamburguer titulado  "La miel y la cicuta" publicado por la mítica colección "Breviarios" de  la editorial mexicana  Fondo de  Cultura Económica,  un fabuloso "inventario de las condiciones  en las cuales tenemos que vivir".

En uno de sus capítulos habla del inventario de esplendores que es la naturaleza y de un concepto en especial tan frágil como maravilloso:  la belleza. Y a continuación nos habla del arte como uno de los mayores esplendores que ha concebido la imaginación humana.

De la serie de las "Constelaciones" de Joan  Miró

Y  retomado el hilo y recordando cosas escritas como La belleza del  Polen o  más recientemente, Sobre  salamandras, orugas y esfinges quisiera poner solo  una pincelada más de este inmenso y maravilloso inventarios de esplendores  y crónica de asombros que  encontramos en la naturaleza y no siempre tenemos los ojos limpios o aclarados  para apreciarlos en su conjunto . No es la primera vez  que hablo de mariposas, pero esta vez quisiera detenerme en un supuesto, entre muchos otros posibles.  Hay más de 10.000 especias de mariposas y si una de ellas desapareciera nadie lo notaría.  De  hecho cada día desaparecen especies de todo tipo en el mundo a raíz de  toda la basura y contaminación generada por el hombre. Así como la desforestación   y reducción de sus hábitats naturales causa en los animales dolor, sufrimiento y la muerte de millones de individuos. Muchos irán desapareciendo irremediablemente en las próximas décadas sin que podamos hacer nada  o bien poco por salvarlos, a pesar de los esfuerzos de las asociaciones y colectivos ecologistas.. El precio del  progreso es doloroso y traumático para el mundo animal. Es demoledor y cada día que pasa es un drama en algún lugar del mundo y por desgracia,  no solo para el mundo animal. Guerras e las que mueren miles de personas inocentes, migraciones de personas en busca de un futuro mejor que suelen acabar con sus esperanzas en el fondo del mar como el  triste y reciente  suceso  en Lampedusa, desastres ocasionados por la negligencia y avaricia del hombre y tantas otras calamidades de las que somos causa y efecto.

Fotografía vía Observando la naturaleza

Pero quisiera no desviarme por el planeta mundo  y volver a la  "modesta" desaparición de una sola especie de mariposa,  tal vez incluso ciertas personas se alegrarían  si se trata de una especie que causa daño en los campos. Me viene a la mente una especie en concreto que tal vez la gente conozca o haya visto alguna vez. En su forma de oruga es un vistoso ejemplar de un llamativo color verde pistacho claro, cuyos anillos de un negro aterciopelado, están punteados de manchas amarillas o anaranjadas, casi del color del azafrán. De ella nacerá otro ser no menos espectacular y bello, el  macaón o mariposa del hinojo (papilio machaon)  que a buen seguro habéis visto revolotear por jardines o campos.

Fotografía vía Naturateca

Si alguna vez la habéis observado con detenimiento recordaréis  ese inventario de esplendores concentrado en esas diminutas alas  entonadas de un bello amarillo claro y  ribeteadas de  un  profundo negro,  salpicado de motitas también amarillas, como polvo de oro;  en  esos cinco ocelos en las alas posteriores, de un intenso azul aterciopelado enmarcados en franjas negras como un vitral de Matisse;   en las manchas de color carmín que anteceden al bello ápice punteado del borde de las alas; en las gráciles antenas dignas de un trazo lineal del mejor Miró, en ...en definitiva un objeto admirable, digno de provocar la emoción de la belleza, esa  belleza efímera que hace  estallar hermosos haikus en los grandes poetas japoneses  del género y  humildemente en este  aprendiz en Haikus (o casi) al vuelo, esa belleza que solo el arte puede recoger como testigo, de la certidumbre de estar en presencia de una perfección formal en la  cual no puede cambiarse ningún detalle sin causar un daño irreparable.

Y como dice el mismo Hamburger,  "la historia del arte es la de un milagro permanente de la libertad humana. Sonidos, palabras,  formas creadas íntegramente cambian los colores de la vida, tiene la capacidad de hacer nacer un sentimiento singular y propiamente  humano, el sentimiento de admiración".

Así que,  con el mismo sentimiento de admiración  hacia el arte y la belleza con que un día esta Insula Dulcamara emergió, también despido hoy este post y dejo que cuanto he escrito repose y sea  reposo de mis muchas admiraciones y asombros, para quien quiera detenerse o sacudirse por un momento del polvo de la rutina.
No dejen de asombrarse...

domingo, 29 de septiembre de 2013

Recordar, recordar, recordar

Imagen vía codeconutrilife.com/

Entre la ingente cantidad de proyectos sociales que pululan por la red hay algunos de especial sensibilidad que merecerían mayor consideración. Y más en un medio como el digital  donde la información fluye -y se destruye- a un ritmo vertiginoso, donde la única memoria que se menciona es la memoria USB o la memoria RAM. 

Banco De Recuerdos es uno de esos proyectos sociales a través de la web especialmente sensibles y "humanos",  un lugar creado para salvaguardar la memoria en forma de miles de recuerdos reales de todo el mundo. Esta iniciativa ha sido creada para concienciar a la población de la importancia de seguir investigando sobre el Alzhéimer. Este escalofriante dato que aportan en el portal de que "más de 100 millones de personas podrían perder sus recuerdos en 2050 si la investigación en Alzheimer no avanza", ha hecho que miles de personas, así como instituciones, empresas, fundaciones, etc, se hayan puesto en marcha para crear este proyecto. 

Puedes visitar la página e informarte, incluso puedes solicitar la donación de un recuerdo ( mediante un texto, una fotografía e incluso, un vídeo) o apadrinar los de los demás. Si es aprobado, te escribirán un email con el nº que te han asignado y tu enlace.  Me ha parecido una hermosa iniciativa y decidí aportar mi granito de recuerdos  donando uno, el número 36.368 para ser más exactos. Si yo padeciera más adelante la enfermedad, querría que este recuerdo especial hacia mi madre (como tantos otros de mi ya mermada memoria)  permaneciera...







lunes, 19 de agosto de 2013

Sobre salamandras, esfinges y otras historias

Ha querido la casualidad que en mis últimas excursiones senderistas por parajes asturianos me haya topado con dos curiosos, bellos y misteriosos pequeños animales: uno de ellos, la esquiva y vistosa salamandra y  el otro,  la bella oruga  verde de la famosa esfinge de la calavera. Dos fotos y muchas historias detrás. Ambos animales rodeados de no pocas leyendas y presentes por tanto en muchas mitologías y cuentos. Mi natural curiosidad me obliga a investigar y aprender de la fantasía humana vertida sobre estas criaturas. Vayamos por partes.



La esquiva salamandra y el fuego
Todo el mundo la conoce o la ha visto alguna vez al menos en fotografías o cuando en la escuela te tocaba estudiar a los susodichos anfibios.  Es un animal que,  por su peculiar color, no pasa desapercibido ni mucho menos y eso me pasó a mí. Allí estaba sobre unas piedras bajo un  puente. Sus lustrosas franjas y manchas negras y amarillas llamaban poderosamente la atención sobre el lecho del río. El acercarme a fotografíarla me supuso hundir hasta el tobillo una de mis botas en el agua y perder una gorra. Daños colaterales.

Volviendo a la salamandra, es éste un animal rico en mitologías y leyendas. Tal vez debido a su supuesta capacidad  para soportar altas temperaturas hizo que durante la Antigüedad y la Edad Media se el atribuyesen  propiedades maravillosas que la convertían en  una animal tan fabuloso como el unicornio o los dragones.



 De ella se decía que, como los peces en el agua,  nacía y vivía con naturalidad en el fuego, que habitaba en la lava de los volcanes y en otros lugares incandescentes. A su vez se aseguraba que era capaz de apagar un fuego en su presencia y que si se colaba en una caldera para baños, su agua salía fría durante semanas. No es casual que Francisco I de Francia la incluyese en su emblema de armas, en el cual aparece rodeada de llamas junto al lema "Nutrisco et extinguo" ( mas o menos, "de él me alimento y extingo").

Ilustración vía: MitologíasyLeyendas

Igualmente, la naturaleza tóxica de su piel ha dado lugar a muchas historias que se pierden en la noche de los tiempos, como por ejemplo que empozoñaba el agua de los pozos donde caía. Así  cuenta   la leyenda que  2000 caballos y 4000 hombres del ejército de Alejandro Magno sucumbieron envenenados por beber de un arroyo donde el enemigo había soltado salamandras. Esta "inmunidad" al fuego hizo que igualmente fuese un poderoso símbolo purificador y regeneracionista de los alquimistas medievales.


Esfinge de cine y de arte



La otra  foto y coprotagonista de esta crónica es de una oruga, en concreto la bella oruga de la especie Acherontia atropos, más conocida con el siniestro nombre de esfinge de la calavera o esfinge de la muerte, debido al peculiar diseño en forma de calavera  que luce en su tórax la mariposa adulta, el cual, como era de esperar, ha suscitado más de una historia o leyenda en el imaginario popular y artístico.

Ilustración vía Wikipedia

Esta especie  se hizo popular  a raíz del filme El silencio de los corderos. Mas de uno/o la recordará de su cartel promocional

Volviendo a tan curiosa esfinge, su dibujo le ha hecho ganar también  una reputación negativa, asociándose con la brujería y otras  fuerzas sobrenaturales malignas, por lo que ha sido presentada en películas como la anteriormente citada y también en el mítico film surrealista  de Buñuel y  Dalí  Un perro andaluz
Y así mismo,  en un curioso bucle, dicho cartel esconde un curioso tributo artístico a Dalí:  si ampliamos la cartelera nos encontramos con que la imagen de la calavera  es un tanto "peculiar"


Efectivamente, dicha calavera reproduce la famosa fotografía de un trabajo de Salvador Dalí usando los cuerpos de siete mujeres desnudas. Se llamaba "IN VOLUPTAS MORS"  hecho en 1951 con la ayuda del fotógrafo Philippe Halsman, ésta en  concreto


Igualmente aparece en no pocos relatos e historias de terror como en "La Esfinge Calavera" de Edgar Allan Poe.



Numerosas supersticiones afirman que este lepidóptero trae mala suerte a las casas a las que entra. Los nombres de las especies átropos y styx se relacionan con conceptos asociados a la muerte. La primera se refiere a una de las parcas encargadas de cortar el hilo de la vida, en la mitología griega, y la segunda a la laguna Estigia que rodea la región de los muertos, en la misma mitología. En fin, que tras esta aparentemente inocente y bella oruga hay mucha, pero que mucha miga, aparte de ser en su fase de oruga y en la vida real un azote para algunas especies de solanáceas como la patata (solanum tuberosum) ,  el estramonio (datura stramonium) o curiosamente, la dulcamara (solanum dulcamara),  planta que da en parte nombre a este blog.
Historias, casualidades...

Bibliografía/imágenes

domingo, 21 de julio de 2013

Pongamos que hablo de Madrid

No siempre se  dispone del sosiego y el tiempo que se quisiera para escribir en la blogosfera. Es el caso de la siguiente crónica, empezada en su momento pero  no completada. Pero aquí está...
El asunto es que tiempo atrás estuve fugazmente   en Madrid  para recoger un gratificante premio  educativo en nombre de mis compañeros de departamento por nuestro blog La Despensa de Leonardo. Premio que evidentemente, está relacionado con las enseñanzas artísticas que imparto. No suelo utilizar este blog para tratar asuntos de trabajo, pero en esta ocasión, al menos, sirve para contextualizar el contenido de esta crónica.



Madrid, aparte de sus muchos y grandes espacios expositivos como el Prado o el Thyssen-Bornemisza siempre es un hervidero de ofertas culturales y artísticas. Y más cuando además, coincide con PhotoEspaña, este año dedicada como reza el cartel  al lema "Tu cuerpo es el mensaje" con  propuestas fotográficas  tan interesantes como "Por su pantone los conoceréis" o "Taxonomía del caos", por destacar sólo un par de ellas  de su  extenso programa expositivo.


Sin ir más lejos, la vista que ofrecía la habitación de mi hotel era precisamente la que muestra la fotografía de arriba, la entrada al Museo Reina Sofía, con gran afluencia de público estos días debido a la gran muestra de Salvador Dalí, un artista que todo hay que decirlo, no es santo de mi devoción, aunque reconozco que la exposición, a ratos,  me sorprendió gratamente. De paso hice mi obligada visita a Juan Gris y casi de soslayo, al Guernica de Picasso , siempre envuelto en un maremágnum de público y expectación .

Sin  embargo,  había una exposición que no me quería perder por nada del mundo y por desgracia, me perdí. Me refiero a "Paul Klee, maestro de la Bauhaus" exhibida en la Fundación Juan March.  Me quedé con las ganas y más cuando veo vídeos como el que sigue que muestran lo que no llegué a ver. Entre otras cosas porque Klee es un artista por el que siento una especial prelidección. De hecho ,el nombre de este blog es un guiño a una de sus obras más conocidas: Ínsula Dulcamara.


Pero en compensación y de casualidad, pude disfrutar de dos exposiciones muy interesantes y además en un espacio no habitual: la Biblioteca Nacional. Una de ellas  "Obras Públicas" del peculiar poeta chileno Nicanor Parra, todo un descubrimiento y un personaje curioso y subversivo que se nutre por igual del lenguaje de la calle, de la ciencia, de los periódicos, de los eslóganes publicitarios, de la ilustración, de las tiras cómicas o el graffiti.



Me llamó especialmente la atención la franqueza de sus poesías, la originalidad de los soportes y  sus exploraciones entre la imagen y la palabra mediante sus poemas visuales, proponiendo insólitos encuentros entre objetos y frases escogidas al azar.

imagen vía Babad.com

La otra  exposición "Libros sorprendentes" procedente de la colección MIMB 1 (Monumental Ideas in Miniature Books)  consistía en una muestra de  libros de artistas en miniatura, promovida por Hui-Chu Ying quien convocó a numerosos artistas a participar en este proyecto. El resultado fue la colección de más de 140 libros de artistas, a cual más sorprendente y original, dado su pequeñísimo formato. En el siguiente reportaje pueden apreciarse algunos de ellos.



Y para terminar,nada mejor que hacerlo con música y con algo que, en cierta forma,  da título a esta crónica