
El mar, la mar, los mares del sur o del norte . La orilla. Una playa. Una tarde. Un día o domingo cualquiera. Horas ociosas y contemplativas. Niños, gentes, pelotas, perros, cometas, agua y arena. Estos son una serie de haiku concebidos con sal en los ojos y arena en los zapatos. Latencias de cosas que pasan, que veo pasar. Estoy allí. Las cazo al vuelo. Con pocas palabras, según esta tradición poética japonesa en tres mínimos versos sin rima de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente, el haiku.
(Fotografía: vista en este álbum de Flickr)
contando las olas
que rompen y las que no
un pasatiempo
que rompen y las que no
un pasatiempo
playa con viento
la cometa pide hilo
corre el niño
la cometa pide hilo
corre el niño
deben aprender
geometría aplicada
las aves del cielo
geometría aplicada
las aves del cielo
nunca se sabe
si el agua es continente
o es contenida
si el agua es continente
o es contenida
no suelta el perro
su presa de plástico
atento el amo
su presa de plástico
atento el amo
sal en los ojos
y arena en el zapato
que no volverá
y arena en el zapato
que no volverá
es invisible
el rastro de los peces
bajo el agua
el rastro de los peces
bajo el agua
marea de algas
por los cuatro costados
se huele el mar
por los cuatro costados
se huele el mar
la orilla del mar
bate a punto de nieve
sal con arena
bate a punto de nieve
sal con arena
6 comentarios:
Fantásticos haikus, Manuel. Me han gustado especialmente el de las aves que deben aprender geometría y el del rastro invisible de los peces.
Enhorabuena por tu isla, que cada vez es menos isla y más archipiélago.
Realmente bueno Manuel y te lo digo habiéndolo leído una sola vez, serán más, me encantó.
Gracias Rafa y Javi. Bienvenidos una vez mas a esta pequeña ínsula/arquipiélago .
Me han encantado estos haikus que van y vienen con el balanceo de las olas, me has hecho añorar mi mar, mi playa, mi ciudad, esas que este año no podré visitar.
Besos
Horizonte de sal,
arena sesgada
es vida eterna.
Caminos mojados,
húmedos placeres,
colores ausentes de peces.
Mis dedos desnudos
dejan huella
estrellas, pisadas, caminantes,
Noche, arena blanca,
olas eternas
el alma llena silencios.
Simple, sencilla arenilla de playa,
perdemos y queremos,
alba, sal a parte.
Un abrazo
Gracias Jan Puerta por compartir en esta Ínsula tus cinco estupendos mini poemas sobre el mar. Son realmente buenos. Un cordial saludo.
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