domingo, 25 de enero de 2009

La vía de la belleza: Arte y curación de los indios Navajo




La enfermedad es tan vieja como nuestra aventura humana. Desde nuestros primeros pasos hemos recurrido según nuestras creencias y conocimientos adquiridos (plantas medicinales, ungüentos, rituales, exvotos, ofrendas, intervenciones, magia animista, etc.) a distintas vías para curar las enfermedades. Cada cultura y civilización ha desarrollado sus propios métodos y remedios curativos, algunos radicalmente opuestos a los cánones de la ciencia y la medicina modernas, basada en la medicación farmacológica y la intervención en el ámbito privado y hospitalario. Algunos pueblos ( de esos que llamamos "primitivos") de Asia, África o Australia a veces utilizan el arte como vía curativa. Éste es el caso de los indios Navajo de Norteamérica. Para este pueblo salud y belleza tienen muchas interconexiones. Sus pinturas de arena son buena muestra de ello. Para curar , los hombres médicos o chamanes bailan, invocan a sus divinidades y realizan maravillosas y complejas pinturas de arena a modo de mandalas sobre el suelo. La persona enferma se coloca en el centro para recibir la fuerza , la armonía y el poder curativo de las figuras pintadas con distintos tonos de arenas naturales que responden en formas y colores a un complejo, rico y ancestral simbolismo que refleja hasta que punto estas culturas estaban integradas en su entorno natural y lo respetaban.

Estas manifestaciones son totalmente efímeras y suelen destruirse tras la ceremonia de curación. En ciertas circunstancias y a petición de algunas galerías y
museos ( como el MoMA de Nueva York), se ha autorizado a determinados artistas locales a reproducir estas imágenes como forma de conservar su legado cultural y su arte. Es curioso , en estos casos, el cuidado que se toman los navajo en no completar totalmente los dibujos, para evitar que el poder de las pinturas quede en manos de los artistas que realizan dichas copias.

El pueblo navajo hace de la vía de la belleza una vía de curación. Transcribo a continuación un párrafo del esplendido y documentado ensayo sobre las pinturas de arena (sand paintings ) de los Navajo visto en Ebartworks , el blog personal del artista visual David Elgea , que desde hoy apunto en mi cuaderno de bitácoras.

Los Navaho, al igual que otros pueblos indígenas, utilizan el arte como medium privilegiado para traer a presencia las ideas sobre lo trascendente . En este caso que nos ocupa son las pinturas secas o pinturas de arena (sand paintings ).
Es de destacar la similitud con los mandalas tibetanos, que también se realizan con arenas de colores y también se destruyen después de realizar el ritual.
De esta forma, una vez más, la relación entre magia, religión y arte se hace patente. La religión necesita del arte para que la idea de lo sobrenatural no sea una pura abstracción , la imagen hace que lo sobrenatural sea visible y se convierta en un elemento de sugestión muy poderoso.
En el caso de las pinturas de arena, cuando el hombre medicina completa al ritual con la plegaria correspondiente, activa la pintura (el poder de la pintura ) y se produce la transubstanciación: la imagen se hace receptiva del poder sobrenatural y el chaman entonces la aplica al paciente.
Cuando el hombre medicina realiza la pintura de arena, " su belleza y su descripción del poder de los espíritus atrae a estos, ese poder real de los espíritus se usa entonces para curar al enfermo "

Quizá no en la forma exquisita que lo entienden los navajo, pero el arte por una vía o por otra, puede sanar o al menos, puede ser un eficaz antídoto ante el dolor y el sufrimiento. Muchas personas con trastornos mentales o enfermedades terminales han encontrado en el arte una vía terapéutica o un nexo para comunicarse con el mundo. Antoni Artaud hablaba de sus dibujos como "raspaduras del alma". Muchos artistas decidieron su vocación pictórica tras pasar una larga enfermedad (tal fue el caso de Matisse, Sam Francis o Tàpies, entre otros).A este respecto, los posibles nexos entre enfermedad, arte y locura se han discutido mucho y se siguen discutiendo. Parece ser que casi todos los grandes genios artísticos (Miguel Angel, Goya y Van Gogh, entre otros) padecían una u otra patología o al menos así lo han querido ver (a tenor de los muchos estudios clínicos, psicosomáticos y psicoanalíticos que se han realizado sobre ellos). Ya hable largo y tendido sobre ello en mi artículo "Cartografías Olvidadas de la mente", recientemente reseñado un par de entradas más abajo.

PD: Por cierto, si quieren experimentar "digitalmente" con pinturas de arena, les reseño thissand, aplica ción para hacer montañitas de colores dejando caer minúsculos y multicolores granitos de arena como la ilustración de más abajo. Lo recomiendo, es una actividad muy relajante y gratificante. Para acceder a la aplicación, pincha en la imagen a continuación