lunes, 4 de octubre de 2010

Cigüeñas


Hacía tiempo que no publicaba por aquí ninguno de mis haikus. Por suerte o por desgracia, dispongo ahora de tiempo para sacar adelante todo esas cosillas que yacen olvidadas en los viejos cuadernillos Moleskine o en el polvo de la memoria. Recientemente, explorando la maravillosa Costa Vicentina del sur de Portugal, me topé con esta imagen: un conjunto de cigüeñas anidando y criando en unas imponentes atalayas al borde mismo de unos acantilados de vértigo y con el encrespado mar rugiendo más abajo. la belleza de la escena me sobrecogió de tal manera que, aparte de hacerles algunas fotografías , escribí y les dediqué estos tres haikus, cáspulas de poesía como las llama Octavio Paz en su introducción a Sendas de Oku de Matsuo Basho.

Nido y cigüeña.
El oleaje se apiada
de su atalaya

Ni el bravío mar
siquiera pretende
mojar el nido

Remanso de paz,
en el azogue del mar
crían las cigüeñas.