domingo, 21 de julio de 2013

Pongamos que hablo de Madrid

No siempre se  dispone del sosiego y el tiempo que se quisiera para escribir en la blogosfera. Es el caso de la siguiente crónica, empezada en su momento pero  no completada. Pero aquí está...
El asunto es que tiempo atrás estuve fugazmente   en Madrid  para recoger un gratificante premio  educativo en nombre de mis compañeros de departamento por nuestro blog La Despensa de Leonardo. Premio que evidentemente, está relacionado con las enseñanzas artísticas que imparto. No suelo utilizar este blog para tratar asuntos de trabajo, pero en esta ocasión, al menos, sirve para contextualizar el contenido de esta crónica.



Madrid, aparte de sus muchos y grandes espacios expositivos como el Prado o el Thyssen-Bornemisza siempre es un hervidero de ofertas culturales y artísticas. Y más cuando además, coincide con PhotoEspaña, este año dedicada como reza el cartel  al lema "Tu cuerpo es el mensaje" con  propuestas fotográficas  tan interesantes como "Por su pantone los conoceréis" o "Taxonomía del caos", por destacar sólo un par de ellas  de su  extenso programa expositivo.


Sin ir más lejos, la vista que ofrecía la habitación de mi hotel era precisamente la que muestra la fotografía de arriba, la entrada al Museo Reina Sofía, con gran afluencia de público estos días debido a la gran muestra de Salvador Dalí, un artista que todo hay que decirlo, no es santo de mi devoción, aunque reconozco que la exposición, a ratos,  me sorprendió gratamente. De paso hice mi obligada visita a Juan Gris y casi de soslayo, al Guernica de Picasso , siempre envuelto en un maremágnum de público y expectación .

Sin  embargo,  había una exposición que no me quería perder por nada del mundo y por desgracia, me perdí. Me refiero a "Paul Klee, maestro de la Bauhaus" exhibida en la Fundación Juan March.  Me quedé con las ganas y más cuando veo vídeos como el que sigue que muestran lo que no llegué a ver. Entre otras cosas porque Klee es un artista por el que siento una especial prelidección. De hecho ,el nombre de este blog es un guiño a una de sus obras más conocidas: Ínsula Dulcamara.


Pero en compensación y de casualidad, pude disfrutar de dos exposiciones muy interesantes y además en un espacio no habitual: la Biblioteca Nacional. Una de ellas  "Obras Públicas" del peculiar poeta chileno Nicanor Parra, todo un descubrimiento y un personaje curioso y subversivo que se nutre por igual del lenguaje de la calle, de la ciencia, de los periódicos, de los eslóganes publicitarios, de la ilustración, de las tiras cómicas o el graffiti.



Me llamó especialmente la atención la franqueza de sus poesías, la originalidad de los soportes y  sus exploraciones entre la imagen y la palabra mediante sus poemas visuales, proponiendo insólitos encuentros entre objetos y frases escogidas al azar.

imagen vía Babad.com

La otra  exposición "Libros sorprendentes" procedente de la colección MIMB 1 (Monumental Ideas in Miniature Books)  consistía en una muestra de  libros de artistas en miniatura, promovida por Hui-Chu Ying quien convocó a numerosos artistas a participar en este proyecto. El resultado fue la colección de más de 140 libros de artistas, a cual más sorprendente y original, dado su pequeñísimo formato. En el siguiente reportaje pueden apreciarse algunos de ellos.



Y para terminar,nada mejor que hacerlo con música y con algo que, en cierta forma,  da título a esta crónica

jueves, 16 de mayo de 2013

#Espacios Centro de Arte "Harina de otro costal"

Espacio  principal con la maquinaria del molino

A  Lola Santos

En muchos pueblos y ciudades hay espacios y arquitecturas con una historia y  un encanto especial que irremediablemente están abocados al abandono o la rehabilitación feroz y mercantilista, convertidos en hoteles,  mesones  o como viene siendo una costumbre en ciertos pueblos:  museos etnográficos que, aparte  de destrozar el patrimonio original,   luego  suelen languidecer por falta de promoción o mantenimiento por los estamentos municipales o locales responsables. Afortunadamente no ha sido el caso del  maravilloso y acogedor espacio que en la onubense localidad de Trigueros sirve de sede  al interesante proyecto que responde al nombre de Centro de Arte "Harina de otro costal". Detrás  de este "milagro" en estos tiempos tan oscuros y difíciles para el arte  están dos personas de enorme valía y visión  como son Lourdes Santos y su compañero, el  gran pintor onubense Juan Manuel Seisdedos que precisamente expone en estos días y en su propio espacio "Seisdedos en el tiempo"  una amplia muestra de su prolífica obra .

El pintor y propietario del espacio, Juan Manuel Seisdedos junto a los hornos y una de sus obras

 Una laboriosa y respetuosa restauración a lo largo de los años  les ha permitido conservar el encanto e historia del lugar y crear  a su vez en perfecta simbiosis un artístico espacio de trabajo que , como dicen en su página de Facebook
 "permite tanto profundizar a profesionales en su propio mundo, como iniciar a personas que desean acercarse como aficionados al dibujo, la pintura, la escultura y sus técnicas. El taller toma su nombre del espacio en el que está ubicado, una antigua fábrica de harina con su molino, muy bien restaurado, y su horno de pan. "Del pan al arte" es nuestro lema."

Efectivamente, el espacio en sí, su arquitectura, su historia invitan a disfrutar de cada uno de sus rincones y recovecos: sala de exposiciones, jardines, bar, terraza, piscina,  talleres artísticos y ocupacionales en la planta alta, el impresionante jardín de esculturas de porexpan en la trasera del Centro y otras estancias más, aparte de las zonas personales como vivienda. Un espacio "animado", un espacio con vida...

Detalle de las gigantescas figuras de porexpan en la zona exterior

El centro cuenta también con zonas ajardinadas y un patio con barra de bar y  cocina donde degustar al aire libre la cocina local como, por ejemplo,  el pan triguereño o la alboronía (en la foto) , todo con productos naturales de la huerta local.

Pero una de las principales actividades del centro de arte  aparte  de las exposiciones, es la organización e impartición de distintos talleres ocupacionales, desde modelado y vaciado, elaboración de figuras plásticas con porexpan,  fabricación de papeles artesanales y un largo etcétera  de eventos como veladas poéticas musicales que hacen de este espacio un auténtico hervidero artístico y cultural no solo de la modesta localidad de Trigueros sino de toda la provincia de Huelva.

Sonia  Santos,  fadista portuguesa  que ha pasado por el Centro de Arte

 Otros espacios del Centro de Arte "Harina de otro Costal"

Terraza  en el  patio
Sugerentes cortinas pintadas en el baño
Otra vista del salón principal con la maquinaria original del molino
Colección de figuras para carrozas y cabalgatas
Patio con piscina


Mas información en: http://www.creativovolumen.com

En Facebook

domingo, 21 de abril de 2013

Historias del Arte: De rondas con Rembrandt

El arte es como la vida misma: está lleno de equívocos. El arte, como la vida, se nutre de cosas que no son lo que parecen o al menos no son como te han contado o te llegan envueltas con los barnices que el tiempo y la historia ha depositado. Viniendo de un obligado  recado nocturno y topándome con una algarabía chisposa de feriantes, no sé por qué extraña razón me vino la imagen y me acordé  de la curiosa historia que esconde La ronda de noche, uno de los cuadros - junto con La lección de Anatomía-  más conocidos de Rembrandt, el gran artista holandés. Y camino de casa, haciendo mi  peculiar y modesta ronda nocturna, deambulando casi,  fui madurando lo que ahora, a continuación,  escribo.

 La lección de Anatomía del Doctor Tulp (1632) Mauritshuis, La Haya

La vida de Rembrandt fue un tanto excesiva y extrema: conoció la riqueza y el lujo pero también la ruina y la catástrofe. A los 26 años, cuando se afanaba por crearse un nombre en el gremio artístico de Amsterdam,  pintó la Lección de Anatomía que le consagró como artista del momento  a los treinta y cinco cuando los florines y el oro entraba  a raudales por su taller, termino la Ronda de Noche y  cuando a su alrededor todo era miseria y desventura, dio vida a otra de sus obras más célebres: Los Síndicos.


En su época de esplendor  y mayor celebridad Rembrandt llegó a llevar una vida casi principesca acompañado de Saskia, cuya abultada dote junto a las ventas de sus obras,  le permitió  iniciar su pasión o más bien obsesión,  por coleccionar arte. De esta época feliz y de bonanzas económicas es el autorretrato con  Saskia reproducido más arriba.  Aparte de un buen número de lienzos de los mejores pintores flamencos, alemanes o venecianos se hacía acompañar de muebles, armas, vasos, joyas, orfebrerías, cerámicas , instrumentos musicales  y toda suerte de objetos raros traídos de distintas partes del mundo, que debían compensar en parte  su falta de arrojo para viajar y conocer mundo más allá de Amsterdam.

Autorretrato con Saskia, 1635


Con Saskia tuvo cuatro hijo de los que solo les sobrevivió uno, los demás sucumbieron a pestes y enfermedades. Saskia murió en 1642, en el mismo año en que el pintor entregaba  la obra en cuestión, La Ronda de  Noche. Puede decirse que,  a partir de ahí, se desencadenaría una larga serie de infortunios  que lo llevarían a la más absoluta ruina. Pero no voy a seguir con los pormenores biográficos de Rembrandt, que para ruinas ya tenemos bastantes en  estos tiempos que corren,  vamos a dejarlo ahí y detenernos en  La ronda de noche, que era el objetivo y objeto de este post.

La ronda de noche (1640-42) Rijksmuseum de Ámsterdam | vía Wikipedia

La Ronda de Noche fue  una obra de encargo municipal  y Rembrandt quso hacer un cuadro soberbio de  grandes dimensiones (más de cuatro metros de ancho, para que se hagan una idea) pero a pesar de ello,  no gustó precisamente a sus compradores, pues la escena en su conjunto no  respondía a lo que ellos pretendieron o confiaban en que el artista iba a pintar. Por lo menos así se lo hicieron saber al pintor. Para Rembrandt se presentaban tiempos difíciles: cesaron los encargos y  tuvo que dejar de comprar arte y piezas de colección. Es más, tuvo que recurrir a los prestamistas y cuando llegó la bancarrota total, recaudadores y usureros se llevaron de la casa del pintor -para una subasta pública-   casi todo lo que tenía valor, que era bastante, tal era el adeudo que había llegado a alcanzar. Entre estas pertenencias, nada más y nada menos que  más de 60 lienzos originales del artista y una cantidad inmensa de grabados, especialidad en la que Rembrandt fue un prolífico y consumado maestro, del que bebieron artistas tan buenos grabadores como  Goya o Picasso, éste último tiene varias series de grabados y pinturas inspiradas en Rembrandt.

El lienzo La  Ronda de  noche estuvo cerca de dos siglos y medio abandonado en una habitación de la Casa Municipal ya que los compradores originales se deshicieron de la obra muy pronto, que durante todo ese tiempo  estuvo sometida a los humos de la turba de la estufa que oscurecieron sus barnices y colores, hasta el punto que quienes la redescubrieron pensaron que se refería a una escena nocturna y de ahí el nombre con el que se la ha conocido desde entonces. De hecho, hasta el siglo XIX no se la conoció como La Ronda de Noche, sino como La Milicia del capitán Frans Cocq.

Y he aquí lo curioso de la historia: que el cuadro no representa ni una ronda ni  se desarrolla de noche sino que en realidad representa la salida a un concurso de tiro, evidentemente, en pleno día, donde se ve a la Guardia Cívica en dirección a Doolen, lugar del certamen. Indagando algo más en los libros de arte, logro poner nombres a los personajes del cuadro. En primer término  se ve al capitán de la guardia Franz Baning Cocq, vestido de negro, hablando con su lugarteniente, el señor de Vlaerdinger, de jubón claro. Detrás van los guardias y el portaestandarte, los arcabuceros que van a competir y tambores para amenizar el evento. En el centro izquierda de la composición, una joven vestida de dorado porta  un gallo blanco, que será el premio al vencedor de tiro. Como dato curioso, comentar que los integrantes de la Compañía  pagaron una media de cien florines al pintor por el privilegio de mostrar sus cabezas entre las tropas integrantes de la Milicia que  tenía el encargo de proteger el bienestar y la libertad de los ciudadanos holandeses, por lo que era muy apreciada.

Hasta 1825 , cuando se procedió  a la limpieza del  cuadro, no se pudo ver la obra en toda su belleza. De día o de noche, el leif motiv de Rembrandt  fue siempre el claroscuro, esa tensión entre las luces y las sombras  que difumina   formas y detalles,  asestando  un golpe mortal  a la tradición preciosista y detallista del  arte flamenco holandés heredero de los Van Eyck y Vermeer.

Autorretrato (1659)

Rembrandt  murió en 1669  a los sesenta y tres años persiguiendo y atrapando la luz en sus cuadros y grabados. Un año antes también había fallecido su último hijo, Tito. A la muerte del pintor se hizo el inventario de su bienes y no se encontró más que sus ropas y sus útiles de trabajo. Genio y figura.

Lo que da de sí irse de rondas...con Rembrandt.




sábado, 9 de febrero de 2013

Las pipas de Ai Weiwei

Detalle de las pipas de porcelana de  Ai Weiwei 
Fotografía tomada en el  Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de  Sevilla

Lo fascinante del arte contemporáneo es su poder para contar o sugerir historias casi con cualquier cosa. Los objetos se revisten de símbolos, se cubren de significados, se llenan de metáforas, se dignifican y se  sacrifican en aras del arte. Desconocía yo a este peculiar artista chino llamado Ai Weiwei. No hace mucho tropecé con una entrevista suya  en El País Semanal, creo recordar. Y en cierta forma, leyendo su dramática historia familiar y sus litigios y peripecias como artista con el gobierno chino (que lo tuvo  más de un año bajo arresto domiciliario)  al criticar abiertamente las Olimpiadas de Pekín y la pérdida de libertades en su país, consiguió que me interesara un poco en su figura.

"Sunflowers Seeds" Instalación en el CAAC de  Sevilla  Febrero de 2013 

 La suerte o la causalidad ha querido  traer aquí a Sevilla una muestra de su obra al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. En  una de las salas se ha recreado a pequeña escala ,"Sunflowers Seeds", una  impresionante instalación realizada en la Tate Modern en el 2010 donde el artista y activista chino cubrió -con toneladas de pipas  de girasol a tamaño natural  hechas de  porcelana-   todo el suelo de la gran Sala de Turbinas.  Estos dos vídeo reportajes  se recrea todo el proceso, desde la obtención de la materia prima, los moldes, el pintado a mano, etc.,   hasta la instalación y el disfrute posterior y elitista del mundo del arte, ajeno tal vez a todo el proceso y el compromiso social del artista.



Lástima que en la muestra de Sevilla no se pudiese pisar y sentir la alfombra de pipas como se ve en este vídeo. Aunque creo entender por qué, los visitantes acabaron llevándose una buena parte de las pipas de la Tate, aunque hay quien dice que es por el polvo tóxico que desprende la porcelana al pisarse. Quien sabe...


 La pregunta es inevitable ¿Por qué pipas de girasol?¿Por qué de cerámica?¿Por qué tan impresionante cantidad?¿Por qué en el suelo para pisarlas? Parece ser que todo tiene su por qué. Buscando ampliar mis horizontes y sabiendo que el arte siempre  puede tener muchos niveles de lectura e interpretación y que no siempre alcanzamos a descifrarlos, encontré un artículo de El País de hace unos años bajo el título  ¿Pero...quién es Ai Weiwei? donde pude enterarme de algunas cosas y sacar conclusiones sobre su trabajo.  

Por un lado Ai asegura que ha pretendido reflejar los conceptos de "individualismo, producción con mano de obra intensiva y trabajo artesanal". Algunas obras del artista chino suelen requerir muchas horas de trabajo por lo que recurre a artesanos o artistas que las realizan por encargo.  La instalación que  se hizo en la Tate Modern  -y en pequeña escala,  la de la Cartuja- no fue una excepción, para ello Ai Weiwi recurrió a más de 1600 artesanos de una remota región china de Jingdezhen ( la  misma que en el pasado fabricaba exquisitas porcelanas para la corte imperial)  para realizar durante más de dos años toneladas y toneladas de pipas de porcelana a tamaño natural pintadas a mano una por una, como se veía en uno de los vídeos anteriores. Como quien dice, un trabajo de chinos...

Ai Weiwei en la Tate|  REUTER

Como en España, las populares pipas son un aperitivo muy común en las calles de su Pekín natal, que es, además, uno de los muchos símbolos de los años de la Revolución Cultural, cuando el líder Mao Zedong era representado en los carteles de propaganda como un sol rodeado de girasoles, que simbolizaban la gente, el pueblo, la colectividad.

Cartel de propaganda de Mao rodeado de girasoles

Ilustración vía The Picture Show

Ai  Weiwei  reivindica de esta forma evocadora y poética la falta de libertad y derechos en su país, aludiendo a los símbolos, a la memoria, al trabajo colectivo y al poder del arte para crear conciencia crítica.

 La siguiente película documental Never Sorry (2012) actualmente en cartelera  refleja la génesis de sus proyectos artísticos y  algunas de sus muchas acciones de enfrentamiento contra el gobierno chino, como cuando empezó a a denunciar  la mala calidad de construcción de las escuelas de su país, algunas de las cuales fueron trágicamente destruidas durante el terremoto de Sichuan, en el 2008 ( 69.227 muertos,  374.643 heridos y  17.923 personas desaparecidas, según las cifras oficiales de la Wikipedia) o mediante la colaboración ciudadana en su blog (que al poco fue censurado y cerrado)  hacer un listado real con nombres y apellidos de las personas desaparecidas durante el terremoto. Numerosos artistas chinos trazan su peculiar visión sobre Ai Weiwei, China  y su arte.



En noviembre del 2010, Ai Weiwei fue arrestado en su domicilio, después de anunciar la organización de una cena de camaradería, para el 7 de noviembre en Shanghai, con la que pretendía denunciar la orden dada para la demolición de su estudio, en esa ciudad. La detención fue ordenada y ejecutada por las autoridades chinas en razón de una supuesta ilegalidad del mismo. Ai Weiwei siempre negó este extremo, señalando que tenía el beneplácito de las autoridades de Shanghai para construirlo y que la actuación del gobierno sólo obedecía a un castigo contra él, por su apoyo a la disidencia del país. Días después, el gobierno chino ordenó demoler su estudio.

Otras fuentes consultadas: The creators of art: Ai Weiwei. Freedom. Libertad

domingo, 3 de febrero de 2013

La banda Picasso. Luces y sombras del arte.

Pablo Picasso fotografiado por André Villers con la pistola de Gary Cooper en 1959

En 1907 una noticia aparentemente intrascendente salta en el mundillo del arte parisino: unas estatuillas íberas son robadas del Museo del Louvre. La investigación policial condujo directamente al poeta Guillaume Apollinaire, conocida personalidad de la bohemia parisina e íntimo de la troupe que giraba en torno al mítico Bateau Lavoir de Picasso y sus allegados. Durante el interrogatorio el poeta tuvo que confesar que las estatuillas estaban en posesión del malagueño. La policía comprobó que Apollinaire había dicho la verdad y detuvo a Picasso. Éste se defendió alegando que las había comprado a un anticuario pero que desconocía que habían sido robadas. La policía, conocida ya la fama de Picasso y a pesar de tener antes otros antecedentes en la compra de obras de arte robadas, decide exculparle. Picasso devolvió las estatuillas y ambos, Apollinaire y él, fueron liberados sin más cargos. Cuentan las crónicas que el único que pisó la cárcel fue el secretario del poeta, Honoré-Joseph Géry Pieret, autor material del delito.

Fotografía del Bateau Lavoir donde vivía Picasso | vía  www.nubesytripas.blogspot.com

Algunos años después, un 22 de de agosto de 1911 una noticia corrió como la pólvora por el mundo del arte: ¡¡ La mismísima Gioconda había sido robada del Louvre !! Nuevamente la policía apuntó a Picasso y Apollinaire, como principales sospechosos de tan sonado robo. Esta es la historia que la nueva película de Fernando Colomo “La banda Picasso” nos invita a recordar. La historia es ya harto conocida. Finalmente el ladrón resultó ser un italiano, Vicenzo Perugia que, instigado por el argentino y negociante Eduardo Valfierno para que la Gioconda volviera a Italia, entró en el Louvre, retiró la tela del marco, la enrolló y la sacó del museo. Éste tuvo el lienzo dos años guardado bajo su cama a la espera de un comprador capaz de pagarle lo que él exigía. Pero mientras tanto no perdió el tiempo: hizo un interesante negocio vendiendo reproducciones a millonarios estadounidenses y brasileños. Finalmente, un anticuario llamado Geri, utilizado como gancho por la policía, se citó con él en un hotel con la intención de de comprar la Gioconda. Fin de la historia, la Gioconda volvió al Louvre y Picasso, Apollinaire y su “banda” quedaron libres de toda sospecha.

 Fotograma de "la Banda Picasso" de Fernando Colomo Vía Público.es

Sin embargo, conocidos los antecedentes “cleptómanos” de Picasso y su troupe, tal vez convenga hacer otra lectura más atrevida. La vida nocturna de la bohemia parisina se prestaba a todo tipo de placeres y atrevimientos, tal vez al calor de los efluvios etílicos de la absenta, el haschis  o incluso,  las locuras del opio, sustancias a las que les pegaban en mayor o menor medida casi toda la pléyade de artistas que pululaban por los cafés y cabarets de París. En este contexto bien pudiera suceder que Picasso y Apollinaire se “calentaran”una de esas noches "locas"  para robar aquellas estatuillas íberas.

Picasso en aquellos años  rodeado de piezas y tallas africanas

 Bien es sabida la pasión que Picasso (y otros muchos artistas como Matisse o Jean Cocteau) tenía por el arte primitivo a raíz de que en 1907 descubriera las máscaras africanas en el Museo del Hombre de París, que como está igualmente documentado en los muchos bocetos y dibujos preparatorios de Picasso, condujo a la realización de una de las obras fundamentales del arte moderno: Las señoritas de Aviñon. Según cuenta Max Jacob, durante un encuentro en la casa de Gertrude Stein en París, en la que  coincidieron Picasso y Matisse, éste último le enseñó una estatuilla africana que había comprado en una de las tiendas de antigüedades y objetos exóticos, que entonces estaban de moda entre determinados círculos de la capital, y en especial de los artistas.  Tal como lo cuenta Jacob, Picasso tomó la estatua y la sostuvo entre sus manos durante gran parte de la noche. Cuando a la mañana siguiente el poeta visitó el estudio de Picasso, encontró esparcidos por el suelo, un gran número de hojas de papel. En cada una de ellas, el malagueño había repetido obsesivamente el mismo boceto: una mujer con un solo ojo, una nariz demasiado larga que convergía con la boca, y parte del pelo cayendo sobre los hombros. El cubismo nació ese día, diría Jacob más tarde.

 Muestra "Picasso y la escultura africana" (2010) Tenerife  Espacio de las Artes (TEA) 


 Una escena de una anterior película sobre Picasso (interpretada, creo recordar, por el gran "devorador"  Anthony Hopkins) reflejaba a Picasso y sus amigos de borrachera, recorriendo en un coche y alborotadamente la campiña de París rodeados de máscaras africanas como acompañantes. Imagino que dicha escena estuviera documentada en alguna de las muchas biografías de Picasso. Esto dice mucho de la locura artística en aquellos años.

Apollinaire en el  Bateau Lavoir junto a una talla africana

Volviendo al tema del robo, bien pudiera entenderse este acto de “sabotaje” al sustraer las estatuillas del mismísimo Louvre -símbolo de la tradición y la arrogancia oficial  - como el primer “performance” de la historia del arte, una forma de llamar la atención y una declaración de intenciones de un grupo de artistas sabedor de que estaba sentando las bases del arte moderno.

Sin embargo, no todo en Picasso son luces. Aparte de su conflictiva, posesiva y nada clara relación con varías de sus mujeres y amantes, Picasso -amparado en su ascendiente fama- no era del todo honesto, especialmente en lo relativo al dinero y sus competidores artísticos. Se decía que nunca pagaba en metálico, que lo hacía en cheques porque sabía que nadie los cobraría ya que todo el mundo prefería guardar como “trofeo” su firma como “autógrafo” . Se decía que a través de intermediarios compraba las peores obras de Matisse y otros artistas emergentes, para luego mezclarlas con las suyas y esperar a que se mofaran de ellas sus amigos al enseñárselas como propias, para luego decirles de quien eran realmente. Genio y figura el malagueño.

 Al hilo de la cuestión, bien valdría recordar que a lo largo de toda la historia del arte la picaresca y el fraude ha estado bien presentes. Ya Miguel Ángel enterraba y mutilaba sus propias creaciones escultóricas para hacerlas pasar por antigüedades clásicas, muy demandadas por la ambición coleccionista de  los mecenas renacentistas o para decorar  sus mansiones y palacios. En las “bottegas” de artistas de renombre como Leonardo o Rafael los aprendices realizaban bajo el asesoramiento del maestro copias de las obras para “colocarlas” a otros potenciales clientes, de hecho la reciente aparición de una nueva “Gioconda” en el Museo del Prado confirma esta arraigada costumbre de hacer copias idénticas. Otros artistas ocultaron que hicieron uso de artilugios ópticos para dibujar o pintar, como demostró David Hockney en su documentado y recomendable libro "El conocimiento secreto". Recuerdo que ya hablé de este tema  por aquí, en el post Cuando las imágenes tenían magia.

 E incluso hay  artistas  que han consentido y alimentado la copia burda de sus piezas maestras con tal de sacar tajada del asunto, incluso firmándolas a posteriori. El caso de Salvador Dalí es sintomático, pero no el único de una larga lista. En fin, luces y sombras de artistas. No es oro ni arte todo lo que reluce.

Quien quiera curiosear un poco más, hay una amplia  información sobre  fraudes y falsificaciones artísticas en este ensayo de Carlos Rehermann  "Arte y fraude"
Y por supuesto, ir al cine...

viernes, 11 de enero de 2013

Arte aparte (I):las fotografías atemporales de Miroslav Tichý

No es la primera vez ni será  la última que me interese por ese otro arte que algunos llaman marginal, otros outsider art o como lo popularizara Jean Dubuffet,  "Art Brut". Hace algún tiempo traje a mi museo imaginario la impresionante figura del artista psicótico  Adolf Wölfli, autor de una obra inclasificable que influyó en artistas de la talla de Paul Klee y despertó el interés de la comunidad artística  y psiquiátrica por el estudio y conocimiento del arte de las personas con discapacidad psíquica o mental.

 Adolf Wolfli, Felsanau, Bern, 1907 | vía Max Madox1 en Flickr

En verdad, hay  gente que en las condiciones mas insospechadas y adversas de reclusión, internamiento, soledad o marginación social extrema (en muchos casos todos estos factores aparecen unidos), son capaces de hacer arte casi con cualquier cosa y además, con desbordante imaginación. Hace algún  tiempo conocí de cerca el trabajo de algunas de estas personas a raiz de mi experiencia como miembro de la Asociación Línea Paralela, donde nos propusimos como objetivo fomentar la autoestima de usuarios de salud mental a traves de talleres ocupacionales y  propiciando encuentros y diálogos entre el arte y la discapacidad y que gracias al ofrecimiento de Pepe Lebrero,  director entonces del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla hace algunos años , se pudo organizar allí in situ -y sobre las propias exposiciones- interesantes talleres para usuarios de salud mental  impartidos por grandes profesionales del arte y la salud mental. Desde entonces, esta institución tiene un programa especial de visitas para discapacitados psíquicos.

Fruto también de mi experiencia en la Asociación "Línea Paralela" escribí hace algunos años un artículo  titulado "Cartografías olvidadas de la mente"
" Cartografías Olvidadas de la mente" supone una inmersión, un pequeño viaje por el gran mapa de la condición humana. En dicho viaje haremos escala en lugares que son puntos de encuentro, hitos para la reflexión y el diálogo. Lugares donde quizá debamos, como oteadores de la terrorífica soledad mental del hombre contemporáneo, posicionarnos como vigías del complejo mundo en que vivimos"

Pero de quien verdaderamente  quería hablar en este post es de la figura de   Miroslav Tichý, un personaje único y peculiar que durante gran parte de su vida vivía en la marginalidad y  indigencia y aún así conseguía fabricarse rudimentarias  cámaras con las que fotografiaba sus peculiares obsesiones.


    Cámara casera de Miroslav Tichý |vía Petapixel

Miroslav Tichy fue un fotógrafo de historia y obra única. Nacido en la República Checa en 1926 fue fotógrafo entre los años 60 al 85 donde tomó miles de fotos a escondidas a mujeres de su pueblo natal en Kyjov. Utilizaba rudimentarias cámaras caseras hechas por él mismo y las revelaba en su propia casa creando además rústicos marcos para sus imágenes. Sus fotografías eran únicas y la mayor parte fueron destruidas por él mismo. Fue reconocido como fotógrafo recién en 2004 y su obra expuesta en importantes galerías e instituciones. Lo triste  y paradójico es que vivió hasta el final de sus días preso de la demencia en su natal Kyjov.

    Miroslav Tichý  y uno de sus artilugios fotográficos

 En el pueblo era considerado más un excéntrico que otra cosa, fue arrestado en varias ocasiones por sacar fotografías en piscinas publicas, pero al final llego a ser considerado como una rareza más del lugar. Algunas de las mujeres fotografiadas incluso posaban al enfrentarse a las improbables cámaras sin darse cuenta quizás que estas de verdad funcionaban.


Fuente: http://altfoto.com/   de los datos biográficos y las dos fotografías de Miroslav Tichý  
Más obras de Miroslav Tichý en esta muestra de la  Michael Hoppen Gallery

miércoles, 2 de enero de 2013

Los animales de Mirko Hanák

Con este primer post del 2013 he querido recuperar mi Museo imaginario para reunir a dos de mis grandes aficiones: los animales y el arte. Mirko Hanák es un gran y no muy conocido ilustrador  nacido en 1921 en Praga.  Sus acuarelas son un asombroso cruce entre aguadas chinas tradicionales, la pintura de estilo minimalista zen japonés y  la rica cultura de la ilustración centroeuropea. 

 Hanák fue famoso por sus bellas acuarelas de animales donde se evidencia su maestría con esta difícil técnica utilizando trazos amplios  mezclados con pinceladas más finas muy bien equilibradas y compuestas  en papel de arroz, con una gran exquisitez y elegancia en el trazo, así como una soberbia elección de  tonos y  colores llenos de vida sobre generosos fondos en blanco, muy del gusto oriental. 



Su trabajo incluye libros para niños como BAMBI (1967) o Europäische Märchen. También diseñó carteles, afiches y sellos para su país, la antigua República Checa. Murió en la cúspide de su carrera en 1971 víctima de la leucemia. Dejo a continuación una muestra de su trabajo, pertenecientes a su álbum "Animals We Love" que fuera publicado en 1972. 


    "Esquirrel" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


    "Fox" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


     "Porcupine" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


       "Birds" vía http://www.igrateney.ru

Ver más acuarelas de  Mirko Hanak en Pinterest

sábado, 29 de diciembre de 2012

Leonardo Torres Quevedo, inventor




Siempre me han apasionado los inventos y quienes los hacen posible porque gracias a ellos, la vida tal como la conocemos es algo mejor y más llevadera en la mayoría de las ocasiones.

La iniciativa de Google con su doodle de ayer nos descubrió la figura del inventor cántabro Leonardo Torres Quevedo (1852-1936), una persona capital en el mundo de la ingeniería pero que hasta ahora muchas personas ni conocían. Un gran inventor más conocido y respetado fuera de España que aquí ¿Escucharon hablar de él alguna vez?¿Lo mencionan los libros de la escuela? ¿Se le ha dedicado un día, organizado una exposición o algo para a darle a conocer fuera de Cantabria?



   1908.Primera prueba del globo dirigible en Guadalajara | Fuente:  El Diario Montañés


      1920. Aritmómetro electomecánico, una especie de calculadora unida a una máquina de escribir |Fuente: El diario Montañés
   "El Ajedrecista" autómata construido por Torres Quevedo en 1912 | Fuente: Wikipedia 

Murió sabiendo que con sus ingenios estaba revolucionando el mundo pero nunca imaginó a lo que estaba dando pie. Este "Leonardo"  contemporáneo español buscó sin descanso respuestas a sus preguntas con números, dibujos, piezas y maquetas que configuraron las primeras máquinas autómatas, aplicó ingenios de cálculo para desarrollar distintas máquinas capaces de resolver ecuaciones. Además, Torres Quevedo utilizó sus conocimientos para crear una máquina conocida como el Ajedrecista, una máquina autómata de ajedrez capaz de jugar y ganar a cualquier oponente sin ninguna intervención humana, dada a conocer durante la Feria de París de 1914  generando gran expectación en aquellos tiempos donde hubo una extensa primera mención en Scientific American como "Torres and His Remarkable Automatic Device" ("Torres y Su Extraordinario Dispositivo Automático") el 6 de Noviembre de 1915. Hay quien lo considera el primer "videojuego" de la historia. 

Pero se hizo especialmente famoso por el transbordador que, todavía hoy, cruza las cataratas del Niágara  y por sus prototipos que originaron los actuales y populares mandos a distancia, entre otros inventos y proyectos.

Por eso, el doodle de Google  incluye dentro de la cabina que cruza las cataratas dos pieza de ajedrez y una vaca, en relación al primer pasajero del prototipo de  transbordador que, para salvar un río,   construyó en su pueblo natal cántabro de Santa Cruz de Iguña.

Hizo historia, con su vida y trabajos se han llenado páginas y páginas de libros, y, no menos importante, consiguió animar a quienes todavía luchan contra 'imposibles' cada vez más posibles.

Es sin duda un buen propósito para el nuevo año que en breve comienza...


Mas información en este artículo que le dedica un diari
o cántabro

Luminarias

Fotografía:"Luminarias en la noche" mpb2012

Multitudes humanas deambulantes repitiendo el mismo ritual año tras año. Sombras que avanzan encandiladas y aturdidas por una extraña sensación de "dejá vú". Carteras y tarjetas de crédito que se calientan y  desangran al trepidante ritmo de las lucecitas minúsculas que se encienden y se apagan como letanía navideña en tu cerebro. Siempre el mismo hilo musical-emocional.  Calor. Vorágine. Voluntad difusa. Las luminarias de la gran ciudad incuban nuestra ansiedad. 
¡¡ Felices compras !!