sábado, 8 de octubre de 2011

Crónica de instantes (VII): Dualidades

Ojo, esto es una improvisación. Escribo esto o escribo aquello y no espero que tenga sentido alguno. Hace dos segundos ni siquiera pensaba hacerlo. Así son las cosas. Las dualidades definen el transcurso de todo en la vida. Las decisiones se toman y se dejan a la velocidad de crucero. Y los senderos se cruzan en tu camino. Unos van y otros vienen y tu ya no te acuerdas si ibas o venías, en todo caso, deambulabas por las afueras de tus adentros. Cambios de sentidos, bifurcaciones y atajos que te acercan o te alejan del mismo sitio. Eliges uno y piensas que siempre fue el mismo que no debiste coger. Y sin embargo y contra todo pronóstico, lo elegiste.

Esa es la dualidad que nos distingue y nos distancia de las cosas porque las cosas -en el fondo- no son duales (frío o calor, el día o la noche, el sol o la luna ) sino que son distintas. Realidades distintas. Y distinta es la gente que entra en tu vida por los poros y gente que sale de ella depositada en el polvo de la rutina, ese manto flotante de microscópicas y muertas células de nuestras pieles. Porque luego nos ponemos otras pieles nuevas que no son nuestras, que nos prestan....

Mientras tanto, debemos tomar decisiones que en fracciones de segundos voltean nuestras vidas como una ventolera remueve y levanta en vuelo las hojas secas de ese bosque caducifolio que es la memoria y también el amor y el odio y el otoño. Como la trompeta de Chet Baker en Autumn Leaves. Pensando en quienes no están y un día estuvieron. En las voces que llenaron el silencio como los grillos en verano.Tan cerca y tan lejos. Dionisos daba la vida y la muerte, Jano tenía dos caras. Un Héctor en busca de su Aquiles. Simetrías. Espejos. Voces en sueños que son como películas de cine mudo montadas de trozos cortados al azar. Espejos que no devuelven reflejos sino migrañas del tiempo...

No sé, ahora suena "My old flame" del gran Charlie Parker y en cada nota presiento que se le va (que se le fue) la vida. Notas, colores que van del blanco al negro, pero jamás existe ese totalmente negro. Como en el buen jazz, hay luces y sombras dentro de nosotros. Dualidades. Nos sorprenderíamos de la cantidad de dualidades que suceden a a pesar nuestro.Vean si no, este maravilloso corto, el culpable de que haya escrito esto o aquello ...


2 comentarios:

Chelucana dijo...

No sé si el mundo es dual, si la dualidad es un constructo cultural, lo cierto es que leerte me toca el alma y el vídeo que acompaña a tu post, mi memoria :-)

Me ha recordado a aquellos experimentos sobre aprendizaje y memoria que hacíamos de estudiantes en los que se asociaban palabras o imágenes conceptualmente conexas o inconexas. Está claro que estas imágenes duales son más fáciles de recordar (y emocionalmente más significativas) que si aparecieran por separado o sin relación entre sí.

Un abrazo

Javier dijo...

Mientras leía esas elucubraciones mentales me parecía escuchar el fraseo de Charlie Parker por detrás de tus palabras, yendo y viniendo, subiendo y bajando, nota y silencio...dualidad, pulsación, ritmo, sístole y diástole, climax y relax...vida y muerte.
Eso es lo que hay ¿no?
Todo lo demás es sueño, como decía Calderón. ;-)

Un abrazo amigo.