sábado, 9 de febrero de 2013

Las pipas de Ai Weiwei

Detalle de las pipas de porcelana de  Ai Weiwei 
Fotografía tomada en el  Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de  Sevilla

Lo fascinante del arte contemporáneo es su poder para contar o sugerir historias casi con cualquier cosa. Los objetos se revisten de símbolos, se cubren de significados, se llenan de metáforas, se dignifican y se  sacrifican en aras del arte. Desconocía yo a este peculiar artista chino llamado Ai Weiwei. No hace mucho tropecé con una entrevista suya  en El País Semanal, creo recordar. Y en cierta forma, leyendo su dramática historia familiar y sus litigios y peripecias como artista con el gobierno chino (que lo tuvo  más de un año bajo arresto domiciliario)  al criticar abiertamente las Olimpiadas de Pekín y la pérdida de libertades en su país, consiguió que me interesara un poco en su figura.

"Sunflowers Seeds" Instalación en el CAAC de  Sevilla  Febrero de 2013 

 La suerte o la causalidad ha querido  traer aquí a Sevilla una muestra de su obra al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. En  una de las salas se ha recreado a pequeña escala ,"Sunflowers Seeds", una  impresionante instalación realizada en la Tate Modern en el 2010 donde el artista y activista chino cubrió -con toneladas de pipas  de girasol a tamaño natural  hechas de  porcelana-   todo el suelo de la gran Sala de Turbinas.  Estos dos vídeo reportajes  se recrea todo el proceso, desde la obtención de la materia prima, los moldes, el pintado a mano, etc.,   hasta la instalación y el disfrute posterior y elitista del mundo del arte, ajeno tal vez a todo el proceso y el compromiso social del artista.



Lástima que en la muestra de Sevilla no se pudiese pisar y sentir la alfombra de pipas como se ve en este vídeo. Aunque creo entender por qué, los visitantes acabaron llevándose una buena parte de las pipas de la Tate, aunque hay quien dice que es por el polvo tóxico que desprende la porcelana al pisarse. Quien sabe...


 La pregunta es inevitable ¿Por qué pipas de girasol?¿Por qué de cerámica?¿Por qué tan impresionante cantidad?¿Por qué en el suelo para pisarlas? Parece ser que todo tiene su por qué. Buscando ampliar mis horizontes y sabiendo que el arte siempre  puede tener muchos niveles de lectura e interpretación y que no siempre alcanzamos a descifrarlos, encontré un artículo de El País de hace unos años bajo el título  ¿Pero...quién es Ai Weiwei? donde pude enterarme de algunas cosas y sacar conclusiones sobre su trabajo.  

Por un lado Ai asegura que ha pretendido reflejar los conceptos de "individualismo, producción con mano de obra intensiva y trabajo artesanal". Algunas obras del artista chino suelen requerir muchas horas de trabajo por lo que recurre a artesanos o artistas que las realizan por encargo.  La instalación que  se hizo en la Tate Modern  -y en pequeña escala,  la de la Cartuja- no fue una excepción, para ello Ai Weiwi recurrió a más de 1600 artesanos de una remota región china de Jingdezhen ( la  misma que en el pasado fabricaba exquisitas porcelanas para la corte imperial)  para realizar durante más de dos años toneladas y toneladas de pipas de porcelana a tamaño natural pintadas a mano una por una, como se veía en uno de los vídeos anteriores. Como quien dice, un trabajo de chinos...

Ai Weiwei en la Tate|  REUTER

Como en España, las populares pipas son un aperitivo muy común en las calles de su Pekín natal, que es, además, uno de los muchos símbolos de los años de la Revolución Cultural, cuando el líder Mao Zedong era representado en los carteles de propaganda como un sol rodeado de girasoles, que simbolizaban la gente, el pueblo, la colectividad.

Cartel de propaganda de Mao rodeado de girasoles

Ilustración vía The Picture Show

Ai  Weiwei  reivindica de esta forma evocadora y poética la falta de libertad y derechos en su país, aludiendo a los símbolos, a la memoria, al trabajo colectivo y al poder del arte para crear conciencia crítica.

 La siguiente película documental Never Sorry (2012) actualmente en cartelera  refleja la génesis de sus proyectos artísticos y  algunas de sus muchas acciones de enfrentamiento contra el gobierno chino, como cuando empezó a a denunciar  la mala calidad de construcción de las escuelas de su país, algunas de las cuales fueron trágicamente destruidas durante el terremoto de Sichuan, en el 2008 ( 69.227 muertos,  374.643 heridos y  17.923 personas desaparecidas, según las cifras oficiales de la Wikipedia) o mediante la colaboración ciudadana en su blog (que al poco fue censurado y cerrado)  hacer un listado real con nombres y apellidos de las personas desaparecidas durante el terremoto. Numerosos artistas chinos trazan su peculiar visión sobre Ai Weiwei, China  y su arte.



En noviembre del 2010, Ai Weiwei fue arrestado en su domicilio, después de anunciar la organización de una cena de camaradería, para el 7 de noviembre en Shanghai, con la que pretendía denunciar la orden dada para la demolición de su estudio, en esa ciudad. La detención fue ordenada y ejecutada por las autoridades chinas en razón de una supuesta ilegalidad del mismo. Ai Weiwei siempre negó este extremo, señalando que tenía el beneplácito de las autoridades de Shanghai para construirlo y que la actuación del gobierno sólo obedecía a un castigo contra él, por su apoyo a la disidencia del país. Días después, el gobierno chino ordenó demoler su estudio.

Otras fuentes consultadas: The creators of art: Ai Weiwei. Freedom. Libertad

domingo, 3 de febrero de 2013

La banda Picasso. Luces y sombras del arte.

Pablo Picasso fotografiado por André Villers con la pistola de Gary Cooper en 1959

En 1907 una noticia aparentemente intrascendente salta en el mundillo del arte parisino: unas estatuillas íberas son robadas del Museo del Louvre. La investigación policial condujo directamente al poeta Guillaume Apollinaire, conocida personalidad de la bohemia parisina e íntimo de la troupe que giraba en torno al mítico Bateau Lavoir de Picasso y sus allegados. Durante el interrogatorio el poeta tuvo que confesar que las estatuillas estaban en posesión del malagueño. La policía comprobó que Apollinaire había dicho la verdad y detuvo a Picasso. Éste se defendió alegando que las había comprado a un anticuario pero que desconocía que habían sido robadas. La policía, conocida ya la fama de Picasso y a pesar de tener antes otros antecedentes en la compra de obras de arte robadas, decide exculparle. Picasso devolvió las estatuillas y ambos, Apollinaire y él, fueron liberados sin más cargos. Cuentan las crónicas que el único que pisó la cárcel fue el secretario del poeta, Honoré-Joseph Géry Pieret, autor material del delito.

Fotografía del Bateau Lavoir donde vivía Picasso | vía  www.nubesytripas.blogspot.com

Algunos años después, un 22 de de agosto de 1911 una noticia corrió como la pólvora por el mundo del arte: ¡¡ La mismísima Gioconda había sido robada del Louvre !! Nuevamente la policía apuntó a Picasso y Apollinaire, como principales sospechosos de tan sonado robo. Esta es la historia que la nueva película de Fernando Colomo “La banda Picasso” nos invita a recordar. La historia es ya harto conocida. Finalmente el ladrón resultó ser un italiano, Vicenzo Perugia que, instigado por el argentino y negociante Eduardo Valfierno para que la Gioconda volviera a Italia, entró en el Louvre, retiró la tela del marco, la enrolló y la sacó del museo. Éste tuvo el lienzo dos años guardado bajo su cama a la espera de un comprador capaz de pagarle lo que él exigía. Pero mientras tanto no perdió el tiempo: hizo un interesante negocio vendiendo reproducciones a millonarios estadounidenses y brasileños. Finalmente, un anticuario llamado Geri, utilizado como gancho por la policía, se citó con él en un hotel con la intención de de comprar la Gioconda. Fin de la historia, la Gioconda volvió al Louvre y Picasso, Apollinaire y su “banda” quedaron libres de toda sospecha.

 Fotograma de "la Banda Picasso" de Fernando Colomo Vía Público.es

Sin embargo, conocidos los antecedentes “cleptómanos” de Picasso y su troupe, tal vez convenga hacer otra lectura más atrevida. La vida nocturna de la bohemia parisina se prestaba a todo tipo de placeres y atrevimientos, tal vez al calor de los efluvios etílicos de la absenta, el haschis  o incluso,  las locuras del opio, sustancias a las que les pegaban en mayor o menor medida casi toda la pléyade de artistas que pululaban por los cafés y cabarets de París. En este contexto bien pudiera suceder que Picasso y Apollinaire se “calentaran”una de esas noches "locas"  para robar aquellas estatuillas íberas.

Picasso en aquellos años  rodeado de piezas y tallas africanas

 Bien es sabida la pasión que Picasso (y otros muchos artistas como Matisse o Jean Cocteau) tenía por el arte primitivo a raíz de que en 1907 descubriera las máscaras africanas en el Museo del Hombre de París, que como está igualmente documentado en los muchos bocetos y dibujos preparatorios de Picasso, condujo a la realización de una de las obras fundamentales del arte moderno: Las señoritas de Aviñon. Según cuenta Max Jacob, durante un encuentro en la casa de Gertrude Stein en París, en la que  coincidieron Picasso y Matisse, éste último le enseñó una estatuilla africana que había comprado en una de las tiendas de antigüedades y objetos exóticos, que entonces estaban de moda entre determinados círculos de la capital, y en especial de los artistas.  Tal como lo cuenta Jacob, Picasso tomó la estatua y la sostuvo entre sus manos durante gran parte de la noche. Cuando a la mañana siguiente el poeta visitó el estudio de Picasso, encontró esparcidos por el suelo, un gran número de hojas de papel. En cada una de ellas, el malagueño había repetido obsesivamente el mismo boceto: una mujer con un solo ojo, una nariz demasiado larga que convergía con la boca, y parte del pelo cayendo sobre los hombros. El cubismo nació ese día, diría Jacob más tarde.

 Muestra "Picasso y la escultura africana" (2010) Tenerife  Espacio de las Artes (TEA) 


 Una escena de una anterior película sobre Picasso (interpretada, creo recordar, por el gran "devorador"  Anthony Hopkins) reflejaba a Picasso y sus amigos de borrachera, recorriendo en un coche y alborotadamente la campiña de París rodeados de máscaras africanas como acompañantes. Imagino que dicha escena estuviera documentada en alguna de las muchas biografías de Picasso. Esto dice mucho de la locura artística en aquellos años.

Apollinaire en el  Bateau Lavoir junto a una talla africana

Volviendo al tema del robo, bien pudiera entenderse este acto de “sabotaje” al sustraer las estatuillas del mismísimo Louvre -símbolo de la tradición y la arrogancia oficial  - como el primer “performance” de la historia del arte, una forma de llamar la atención y una declaración de intenciones de un grupo de artistas sabedor de que estaba sentando las bases del arte moderno.

Sin embargo, no todo en Picasso son luces. Aparte de su conflictiva, posesiva y nada clara relación con varías de sus mujeres y amantes, Picasso -amparado en su ascendiente fama- no era del todo honesto, especialmente en lo relativo al dinero y sus competidores artísticos. Se decía que nunca pagaba en metálico, que lo hacía en cheques porque sabía que nadie los cobraría ya que todo el mundo prefería guardar como “trofeo” su firma como “autógrafo” . Se decía que a través de intermediarios compraba las peores obras de Matisse y otros artistas emergentes, para luego mezclarlas con las suyas y esperar a que se mofaran de ellas sus amigos al enseñárselas como propias, para luego decirles de quien eran realmente. Genio y figura el malagueño.

 Al hilo de la cuestión, bien valdría recordar que a lo largo de toda la historia del arte la picaresca y el fraude ha estado bien presentes. Ya Miguel Ángel enterraba y mutilaba sus propias creaciones escultóricas para hacerlas pasar por antigüedades clásicas, muy demandadas por la ambición coleccionista de  los mecenas renacentistas o para decorar  sus mansiones y palacios. En las “bottegas” de artistas de renombre como Leonardo o Rafael los aprendices realizaban bajo el asesoramiento del maestro copias de las obras para “colocarlas” a otros potenciales clientes, de hecho la reciente aparición de una nueva “Gioconda” en el Museo del Prado confirma esta arraigada costumbre de hacer copias idénticas. Otros artistas ocultaron que hicieron uso de artilugios ópticos para dibujar o pintar, como demostró David Hockney en su documentado y recomendable libro "El conocimiento secreto". Recuerdo que ya hablé de este tema  por aquí, en el post Cuando las imágenes tenían magia.

 E incluso hay  artistas  que han consentido y alimentado la copia burda de sus piezas maestras con tal de sacar tajada del asunto, incluso firmándolas a posteriori. El caso de Salvador Dalí es sintomático, pero no el único de una larga lista. En fin, luces y sombras de artistas. No es oro ni arte todo lo que reluce.

Quien quiera curiosear un poco más, hay una amplia  información sobre  fraudes y falsificaciones artísticas en este ensayo de Carlos Rehermann  "Arte y fraude"
Y por supuesto, ir al cine...

viernes, 11 de enero de 2013

Arte aparte (I):las fotografías atemporales de Miroslav Tichý

No es la primera vez ni será  la última que me interese por ese otro arte que algunos llaman marginal, otros outsider art o como lo popularizara Jean Dubuffet,  "Art Brut". Hace algún tiempo traje a mi museo imaginario la impresionante figura del artista psicótico  Adolf Wölfli, autor de una obra inclasificable que influyó en artistas de la talla de Paul Klee y despertó el interés de la comunidad artística  y psiquiátrica por el estudio y conocimiento del arte de las personas con discapacidad psíquica o mental.

 Adolf Wolfli, Felsanau, Bern, 1907 | vía Max Madox1 en Flickr

En verdad, hay  gente que en las condiciones mas insospechadas y adversas de reclusión, internamiento, soledad o marginación social extrema (en muchos casos todos estos factores aparecen unidos), son capaces de hacer arte casi con cualquier cosa y además, con desbordante imaginación. Hace algún  tiempo conocí de cerca el trabajo de algunas de estas personas a raiz de mi experiencia como miembro de la Asociación Línea Paralela, donde nos propusimos como objetivo fomentar la autoestima de usuarios de salud mental a traves de talleres ocupacionales y  propiciando encuentros y diálogos entre el arte y la discapacidad y que gracias al ofrecimiento de Pepe Lebrero,  director entonces del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla hace algunos años , se pudo organizar allí in situ -y sobre las propias exposiciones- interesantes talleres para usuarios de salud mental  impartidos por grandes profesionales del arte y la salud mental. Desde entonces, esta institución tiene un programa especial de visitas para discapacitados psíquicos.

Fruto también de mi experiencia en la Asociación "Línea Paralela" escribí hace algunos años un artículo  titulado "Cartografías olvidadas de la mente"
" Cartografías Olvidadas de la mente" supone una inmersión, un pequeño viaje por el gran mapa de la condición humana. En dicho viaje haremos escala en lugares que son puntos de encuentro, hitos para la reflexión y el diálogo. Lugares donde quizá debamos, como oteadores de la terrorífica soledad mental del hombre contemporáneo, posicionarnos como vigías del complejo mundo en que vivimos"

Pero de quien verdaderamente  quería hablar en este post es de la figura de   Miroslav Tichý, un personaje único y peculiar que durante gran parte de su vida vivía en la marginalidad y  indigencia y aún así conseguía fabricarse rudimentarias  cámaras con las que fotografiaba sus peculiares obsesiones.


    Cámara casera de Miroslav Tichý |vía Petapixel

Miroslav Tichy fue un fotógrafo de historia y obra única. Nacido en la República Checa en 1926 fue fotógrafo entre los años 60 al 85 donde tomó miles de fotos a escondidas a mujeres de su pueblo natal en Kyjov. Utilizaba rudimentarias cámaras caseras hechas por él mismo y las revelaba en su propia casa creando además rústicos marcos para sus imágenes. Sus fotografías eran únicas y la mayor parte fueron destruidas por él mismo. Fue reconocido como fotógrafo recién en 2004 y su obra expuesta en importantes galerías e instituciones. Lo triste  y paradójico es que vivió hasta el final de sus días preso de la demencia en su natal Kyjov.

    Miroslav Tichý  y uno de sus artilugios fotográficos

 En el pueblo era considerado más un excéntrico que otra cosa, fue arrestado en varias ocasiones por sacar fotografías en piscinas publicas, pero al final llego a ser considerado como una rareza más del lugar. Algunas de las mujeres fotografiadas incluso posaban al enfrentarse a las improbables cámaras sin darse cuenta quizás que estas de verdad funcionaban.


Fuente: http://altfoto.com/   de los datos biográficos y las dos fotografías de Miroslav Tichý  
Más obras de Miroslav Tichý en esta muestra de la  Michael Hoppen Gallery

miércoles, 2 de enero de 2013

Los animales de Mirko Hanák

Con este primer post del 2013 he querido recuperar mi Museo imaginario para reunir a dos de mis grandes aficiones: los animales y el arte. Mirko Hanák es un gran y no muy conocido ilustrador  nacido en 1921 en Praga.  Sus acuarelas son un asombroso cruce entre aguadas chinas tradicionales, la pintura de estilo minimalista zen japonés y  la rica cultura de la ilustración centroeuropea. 

 Hanák fue famoso por sus bellas acuarelas de animales donde se evidencia su maestría con esta difícil técnica utilizando trazos amplios  mezclados con pinceladas más finas muy bien equilibradas y compuestas  en papel de arroz, con una gran exquisitez y elegancia en el trazo, así como una soberbia elección de  tonos y  colores llenos de vida sobre generosos fondos en blanco, muy del gusto oriental. 



Su trabajo incluye libros para niños como BAMBI (1967) o Europäische Märchen. También diseñó carteles, afiches y sellos para su país, la antigua República Checa. Murió en la cúspide de su carrera en 1971 víctima de la leucemia. Dejo a continuación una muestra de su trabajo, pertenecientes a su álbum "Animals We Love" que fuera publicado en 1972. 


    "Esquirrel" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


    "Fox" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


     "Porcupine" Vía Galería de Art. Craced en Flickr bajo CC


       "Birds" vía http://www.igrateney.ru

Ver más acuarelas de  Mirko Hanak en Pinterest

sábado, 29 de diciembre de 2012

Leonardo Torres Quevedo, inventor




Siempre me han apasionado los inventos y quienes los hacen posible porque gracias a ellos, la vida tal como la conocemos es algo mejor y más llevadera en la mayoría de las ocasiones.

La iniciativa de Google con su doodle de ayer nos descubrió la figura del inventor cántabro Leonardo Torres Quevedo (1852-1936), una persona capital en el mundo de la ingeniería pero que hasta ahora muchas personas ni conocían. Un gran inventor más conocido y respetado fuera de España que aquí ¿Escucharon hablar de él alguna vez?¿Lo mencionan los libros de la escuela? ¿Se le ha dedicado un día, organizado una exposición o algo para a darle a conocer fuera de Cantabria?



   1908.Primera prueba del globo dirigible en Guadalajara | Fuente:  El Diario Montañés


      1920. Aritmómetro electomecánico, una especie de calculadora unida a una máquina de escribir |Fuente: El diario Montañés
   "El Ajedrecista" autómata construido por Torres Quevedo en 1912 | Fuente: Wikipedia 

Murió sabiendo que con sus ingenios estaba revolucionando el mundo pero nunca imaginó a lo que estaba dando pie. Este "Leonardo"  contemporáneo español buscó sin descanso respuestas a sus preguntas con números, dibujos, piezas y maquetas que configuraron las primeras máquinas autómatas, aplicó ingenios de cálculo para desarrollar distintas máquinas capaces de resolver ecuaciones. Además, Torres Quevedo utilizó sus conocimientos para crear una máquina conocida como el Ajedrecista, una máquina autómata de ajedrez capaz de jugar y ganar a cualquier oponente sin ninguna intervención humana, dada a conocer durante la Feria de París de 1914  generando gran expectación en aquellos tiempos donde hubo una extensa primera mención en Scientific American como "Torres and His Remarkable Automatic Device" ("Torres y Su Extraordinario Dispositivo Automático") el 6 de Noviembre de 1915. Hay quien lo considera el primer "videojuego" de la historia. 

Pero se hizo especialmente famoso por el transbordador que, todavía hoy, cruza las cataratas del Niágara  y por sus prototipos que originaron los actuales y populares mandos a distancia, entre otros inventos y proyectos.

Por eso, el doodle de Google  incluye dentro de la cabina que cruza las cataratas dos pieza de ajedrez y una vaca, en relación al primer pasajero del prototipo de  transbordador que, para salvar un río,   construyó en su pueblo natal cántabro de Santa Cruz de Iguña.

Hizo historia, con su vida y trabajos se han llenado páginas y páginas de libros, y, no menos importante, consiguió animar a quienes todavía luchan contra 'imposibles' cada vez más posibles.

Es sin duda un buen propósito para el nuevo año que en breve comienza...


Mas información en este artículo que le dedica un diari
o cántabro

Luminarias

Fotografía:"Luminarias en la noche" mpb2012

Multitudes humanas deambulantes repitiendo el mismo ritual año tras año. Sombras que avanzan encandiladas y aturdidas por una extraña sensación de "dejá vú". Carteras y tarjetas de crédito que se calientan y  desangran al trepidante ritmo de las lucecitas minúsculas que se encienden y se apagan como letanía navideña en tu cerebro. Siempre el mismo hilo musical-emocional.  Calor. Vorágine. Voluntad difusa. Las luminarias de la gran ciudad incuban nuestra ansiedad. 
¡¡ Felices compras !!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Viento Sur


En las noches norteñas y cálidas de viento sur me reconforta conciliar el sueño escuchando el arrullo sonoro de las agitadas ramas,  el compás de las  copas de los árboles de la huerta, el  silbido musical del viento en los  cristales y las marquesinas... Me gusta, me relaja ese sonido antiguo...


en tiempo antiguo
esas coplas anidadas
traídas al viento
                                                    (haiku)

martes, 13 de noviembre de 2012

Collages y pespuntes


Unos de mis viejos dibujos de 1998 que andan rodando por mi estudio. De la época en que hacía pequeños collages con retales de papeles encerados y dibujos desechados de búsquedas y experimentos fallidos.  Acordándome del placer que me suponían hacer estos collages que no me gustaba pegar sino coser a base de pequeños pespuntes con hilo de cáñamo. Restos de ovillos y una aguja "capotera" que aún tengo  y que heredé de mi madre,  gran costurera y artista a la fuerza. Tengo algunos dibujos hechos así, cosidos a trozos que son como nuestra memoria, hecha de retales hilvanados por la aguja del tiempo. Crecí escuchando esa música familiar  del pedaleo de la vieja  y negra máquina de coser Singer,   con aquellos arabescos dorados que  me encantaban,  ya desgastados por  el uso y los años. Jerseys, pantalones, "tabardos" y otras prendas que nos vestían de niños salían de esa entrañable máquina y del sabio hacer de las manos y arte de mi madre. Es añoranza, eso es todo. Cierro los ojos intentando escuchar ese ruido, ese recuerdo. 





domingo, 9 de septiembre de 2012

Crónica de instantes (XIV): Inventario de esplendores

     Foto: @manuelpielroja / vía  Instagram

A mi hemana Isabel

Posible este post  no  lo hubiera escrito a los veinte, ni siquiera a los treinta o los cuarenta. Este post, como tantos otros, es hijo, fruto de su tiempo, del tiempo que con mayor o menor fortuna nos toca vivir, como el lúcido Van Gogh cuando confesaba ya abatido a su querido hermano Thèo, que había tenido la mala suerte de heredar la mayor parte de la locura de su tiempo. En cierta forma, es un post que delata, que me  delata cuando una y otra vez aparece entre líneas  ese soniquete  existencial del refugio en los pequeños placeres y especialmente,  del dolor  y el vacío de las cada vez mayores ausencias que inexorable se engulle el tiempo y sus enfermedades.

Alegría de vivir, ese bonito concepto tan roto de tanto usarlo. Pero sin embargo debemos insistir en la vía, en el "palo"  de la belleza -y tal vez del arte- para recuperar algo del esplendor que, a ráfagas,  nos hace humanos.

La emoción de "comulgar" con la naturaleza a través de la belleza, de admirar la perfección de las formas, de sentirse espectador de esos momentos únicos en donde uno parece conciliarse con el mundo y el género humano.

Es triste que en estos tiempos convulsos, el arte sea una vez más perjudicado y silenciado. Y es triste porque  la historia del arte es el mejor testigo del milagro permanente de la  libertad y creatividad humanas. El gran André Malraux escribía en su Museo Imaginario que la aventura humana  en este mundo solo perduraría al precio de su implacable curiosidad. Somos, al decir de Jean Hamburguer en su más que recomendable ensayito "La miel y la cicuta",  los bisnietos de nuestra curiosidad.

Sonidos, palabras, formas, colores tienen esa extraña capacidad de alegrarnos la vida a través de ese  sentimiento singular, propiamente humano, que es el sentimiento de admiración. Si somos capaces de despertar este sentimiento en la infancia y en la educación, estaremos en el camino de la vida, de la alegría de vivir.

Dotados como estamos del asombroso don de la memoria, nuestra evolución nos ha regalado otro don no menos maravilloso que es  la capacidad de olvido,  con la que hacemos frente a  la, con frecuencia, angustiosa aventura de vivir en un mundo plagado también de desgracias y desdichas, propias y ajenas.  Un escudo contra la inquietud...

Y en esto está  -tenemos- eso tan difícil de explicar como de poseer: la felicidad.  La risa, la felicidad de los niños que ríen a carcajadas sin aparente razón correteando por la playa, por el simple placer de sentir la fresca sensación de sus pies y cuerpos desnudos hundirse en la orilla, la crónica de un instante de felicidad.

     Foto: La laguna en Ilha de Armona , 2010/  Manuel Pérez Báñez