Mi hijo y yo nos hemos divertido estos últimos días jugando con dos programitas gratuítos para generar fractales. El resultado es este primer vídeo con una recopilación de nuestras creaciones conjuntas. Los programas, infinidad de ejemplos, videos, tutoriales y mucho más pueden verse en EL RINCÓN DE LOS FRACTALES, una red social creada por usuarios aficionados ( ésta es mi página ) en torno al fascinante mundo de los fractales que un científico describió alguna vez como "matemagia", por su conjunción mágica de formulación matemática y arte . Una más que recomendable, terapéutica y refrescante experiencia creativa para sobrellevar (entre otras cosas) estos días de canícula y sopor estival.
miércoles, 29 de julio de 2009
domingo, 26 de julio de 2009
Dos Haiku
Rescato estos dos hermosos haiku que mi amigo y vecino Rafael Moreno me dejó tiempo atrás en un comentario a raíz del fallecimiento de su propia madre , cuando este blog comenzó a existir en los mapas de la blogosfera y yo aficionarme a escribir haikus, precisamente en los días difíciles en que supe de la enfermedad que finalmente se llevó a la mía el pasado 11 de Julio. Me gustaron en su momento, pero ahora es cuando los he sentido y entendido triste y plenamente.
Aprovecho el post para agradecer las emotivas palabras que tanto aquí como en otros sitios me habéis dejado. Gracias.
Aprovecho el post para agradecer las emotivas palabras que tanto aquí como en otros sitios me habéis dejado. Gracias.
Mi madre se va.
Nada lo puede impedir
salvo mi ensueño.
Dista un suspiro
entre la vida fugaz
y el olvido
viernes, 17 de julio de 2009
El silencio de la vieja Singer de mi madre

De un tiempo a esta parte las aguas que rodean esta ínsula son mas amargas que dulces. Hay momentos en la vida en que suceden cosas, cosas importantes, cosas que marcan un antes y un después en la forma de ver y sentir el mundo. Cosas que tal vez le sucedan -tarde o temprano, esperada o inesperadamente- a todo el mundo. Me refiero al vacío y al punzante dolor que dejan las ausencias, los silencios de nuestros seres queridos. Las lágrimas de la felicidad son dulces pero las del dolor, amargas.
Porque la idea o el sentido de la muerte tiene muchas caras. Es poliédrica en su concepto y no todas las culturas y pueblos la viven, celebran, dramatizan o conmemoran de la misma manera. Pero no me interesa ahora esa parafernalia. De lo que quiero hablar es precisamente de ese amargo vacío, ese extraño retortijón que te produce el dolor de una ausencia, la presencia de un doloroso vacío.
Uno puede sobrecogerse ante la contemplación majestuosa e infinita de la bóveda celeste o abrumarse ante la inmensidad y vaciedad de un desierto, pero la sola visión de aquella habitación "llena" de vida ausente me ha hecho tocar casi con los dedos la infinitud del vacío, el verdadero e invisible dolor de la muerte.
Nunca creí que me sucediera esto. No soy creyente ni profeso religión alguna ni pienso en paraísos ni reencarnaciones. Sólo sé que me sorprendo a mi mismo viendo cómo una extraña porción de mi conciencia se niega a creer que la muerte te arrebate para siempre a un ser querido. Quedan los lugares, los espacios, los objetos, las voces, los ruidos....que te hablan, te susurran cosas con su amargo y definitivo silencio.
Como en la imagen que ilustra el post, veo aún sus gafas y aquella vieja máquina de coser Singer que mi madre tuvo tantos y tantos años, no la que tenía ahora más moderna. Cierro los ojos y escucho el omnipresente ruido del pedal y la rueda de la máquina que recuerdo como gran parte de la banda sonora de mi vida. Veo el ovillo de hilo y en él , el hilo de Ariadna que me ha sacado de tantos laberintos, que me trajo al mundo, me dio un nombre, me cuidó, me vistió, me alimentó y estuvo siempre cerca en las duras y en las maduras, en la cercanía y en la distancia...
Como dolorosos pespuntes en mi conciencia, repaso aquellas cosas que tal vez debí decirle y nunca le dije, en las cosas que en algún momento o circunstancia de mi vida le hicieron daño, en mis largas ausencias, en mis propios silencios...
Como a la velocidad que cosía la vieja singer de mi madre, mis pensamientos y mejores recuerdos viajan hilvanando una imagen tras otra y dejando el traje de su vida y su recuerdo inmaterial definitivamente cosido a mi piel...
El pasado día 11 de Julio los ojos maternos que me vieron nacer se cerraron para siempre.
Porque la idea o el sentido de la muerte tiene muchas caras. Es poliédrica en su concepto y no todas las culturas y pueblos la viven, celebran, dramatizan o conmemoran de la misma manera. Pero no me interesa ahora esa parafernalia. De lo que quiero hablar es precisamente de ese amargo vacío, ese extraño retortijón que te produce el dolor de una ausencia, la presencia de un doloroso vacío.
Uno puede sobrecogerse ante la contemplación majestuosa e infinita de la bóveda celeste o abrumarse ante la inmensidad y vaciedad de un desierto, pero la sola visión de aquella habitación "llena" de vida ausente me ha hecho tocar casi con los dedos la infinitud del vacío, el verdadero e invisible dolor de la muerte.
Nunca creí que me sucediera esto. No soy creyente ni profeso religión alguna ni pienso en paraísos ni reencarnaciones. Sólo sé que me sorprendo a mi mismo viendo cómo una extraña porción de mi conciencia se niega a creer que la muerte te arrebate para siempre a un ser querido. Quedan los lugares, los espacios, los objetos, las voces, los ruidos....que te hablan, te susurran cosas con su amargo y definitivo silencio.
Como en la imagen que ilustra el post, veo aún sus gafas y aquella vieja máquina de coser Singer que mi madre tuvo tantos y tantos años, no la que tenía ahora más moderna. Cierro los ojos y escucho el omnipresente ruido del pedal y la rueda de la máquina que recuerdo como gran parte de la banda sonora de mi vida. Veo el ovillo de hilo y en él , el hilo de Ariadna que me ha sacado de tantos laberintos, que me trajo al mundo, me dio un nombre, me cuidó, me vistió, me alimentó y estuvo siempre cerca en las duras y en las maduras, en la cercanía y en la distancia...
Como dolorosos pespuntes en mi conciencia, repaso aquellas cosas que tal vez debí decirle y nunca le dije, en las cosas que en algún momento o circunstancia de mi vida le hicieron daño, en mis largas ausencias, en mis propios silencios...
Como a la velocidad que cosía la vieja singer de mi madre, mis pensamientos y mejores recuerdos viajan hilvanando una imagen tras otra y dejando el traje de su vida y su recuerdo inmaterial definitivamente cosido a mi piel...
El pasado día 11 de Julio los ojos maternos que me vieron nacer se cerraron para siempre.
lunes, 29 de junio de 2009
Crónicas Desangeladas ( y III) : [61-90]
Fotografía: http://photobucket.com/
Toda vez que mi petición de colaboración en el post anterior quedó un tanto "desangelada" y toda vez que la ínsula anda algo huérfana últimamente de comentarios y visitas, voy a culminar esta serie de crónicas ( ver I y II) y tal vez me tome un descanso por unas semanas en una "ínsula" real del sur de Portugal. Que los ángeles de tierra, mar y aire os acompañen.
[61] Los Ángeles del Coro salvan el negocio gracias a las descargas de politonos celestiales.
[62] Denunció a su ángel de la guarda por acoso, apropiación indebida y allanamiento de morada.
[63] Cuando algo nos sabe a gloria tal vez lleve algo de cabello de ángel.
[64] Aquel demonio tenía carita de ángel.
[65] Los ángeles se licuan en polvo de nube si se reducen a cautividad.
[66] Lógicamente, los ángeles cinéfilos tiene reservadas siempre las butacas de paraíso.
[67] Las aparatosas tormentas de verano tal vez tengan que ver con ciertas incontinencias angelicales.
[68] La espada flamígera era en realidad un arma de destrucción masiva.
[69] El gorrión se cree ángel sobrevolando el interior de las iglesias.
[70] Cuando un ángel muere se enciende una estrella.
[71] Los ángeles no dan de cuerpo, dan de alma.
[72] Los jóvenes ángeles sobrevuelan el cielo nocturno de las discotecas.
[73] Se desconoce el paradero de ciertos cuadros de Caravaggio: se sospecha que fueron robados por jóvenes ángeles enamorados de la arrebatadora y ambigua belleza de los ángeles pintados por el artista.
[74] Los egipcios momificaban a sus ángeles.
[75] El esquizofrénico tenía problemas para conciliar a los ángeles de la guarda de sus personalidades múltiples.
[76] De noche todos los ángeles son pardos.
[77] Un ángel no conoce su reflejo. Una de sus incursiones terrestres favoritas es reconocerse en los espejos.
[78] En el diván del psiquiatra un paciente dice sentir como baten sus alas tatuadas en la espalda.
-El cosquilleo no me deja dormir- le confiesa.
[79] Un rayo le amputó un ala. A pesar del accidente, pudo seguir volando. A fin de cuentas, volar -para un ángel- es una cuestión de voluntad divina.
[80] Esperó una eternidad a su amada humana. Aún sigue esperando, petrificado en lo alto de la cornisa de la catedral.
[81] El Barroco tuvo una excelente añada de ángeles rollizos y regordetes.
[82] Los colibrís son ángeles pigmeos.
[83] Hay una edad en que los niños y los ángeles son del todo confundibles.
[84] Un "peso pluma" es un ángel anoréxico.
[85] Las fiestas mayores de los ángeles nórdicos siempre acaban en fastuosas auroras boreales.
[86] Amaestró a a su ángel de la guarda y lo dirigía desde tierra con hilo de cometa.
[87] La plantilla celestial rara vez se pone en huelga. De todas formas, siempre disponen de un servicio de ángeles de guarda.
[88] La verdadera afición de los ángeles es el patinaje artístico sobre hielo. Por las noches, entrenan en el frío mármol de las iglesias.
[89] Los gemelos comparten ángel de la guarda.
[90] Si lo creías saber todo acerca de los ángeles es que no has leído las restantes 89 crónicas desangeladas.
sábado, 20 de junio de 2009
Crónicas Desangeladas (II): [31-60]
Segunda entrega de mis crónicas desangeladas que he ido publicando durante estos últimos días en mi Twitter. Quizá no lo comenté en mi anterior post pero por supuesto en comentarios puede ,quien se anime, dejar sus propias greguerías y minificciones desangeladas.
[31] Mucho añoran los Ángeles del Infierno sus atuendos de cuero y el rugido de sus Harley's.
[32] Los ángeles eligen para sus vacaciones exóticos destinos donde siempre hace un tiempo infernal.
[33] El cambio climático afecta muy seriamente a la ecología de los ángeles.
[34] No confundamos el rastro de los aviones con el de los ángeles.
[35] Cuando un ángel se emociona se le erizan las plumas.
[36] ¿Un ángel desplumado tiene piel de gallina?
[37] El Ángel Azul pertenece a una estirpe tintada de ángeles, como los pollitos de colores.
[38] Queso Light Philadelphia: ¡cómo es la publicidad, hasta en el paraíso las angélicas
angustiadas con la dieta !
[39] Mucho hablar del sexo de los ángeles pero hablar de mujeres y alas nos conduce irremediablemente a un anuncio de compresas.
[40] Cuando menstrúan los ángeles vemos bellos atardeceres.
[41] A los ángeles que se arriesgan más allá de sus dominios le cortan, como castigo, las plumas remeras.
[42] Por razones “ de peso", Isaac Newton no es bien recibido entre los ángeles.
[43] Los ángeles enamorados arrullan como las palomas.
[44] Nadie ha visto aún el misterioso cortejo aéreo de los ángeles.
[45] Tiene algo de pelea de gallos la disputa de dos querubines: plumas por todos lados.
[46] Por regla general, los ángeles tienen el colesterol por las nubes.
[47] Después del crimen, el ángel de Abel le dijo al de Caín: ¡esto no va a quedar así, juro por dios que me vengaré !
[48] Un ángel no tiene edad, todo lo más una fecha de caducidad: 33 años y un día (prorrogables)
[49] El cielo sobre Berlín es un buen lugar para avistar ángeles.
[50] No todos los ángeles pueden tener el rostro, el cuerpo y la voz de Marlene Dietrich.
[51] El ángel de la guarda tuvo que abandonar a su custodio: no soportaba ser fumador pasivo.
[52] El caballo Pegasus es un ángel equino.
[53] Las Potestades desfilan en carrozas tiradas por Pegasus.
[54] Con el bolero "Angelitos negros" Antonio Machín inicia la canción protesta contra el Apartheid de la jerarquía angelical.
[55] El Archaespteryx es el fósil de ángel más antiguo que se conoce. Parece ser que el Vaticano discrepa en este punto.
[56] Los ángeles con dotes artísticas hacen esculturas con las nubes.
[57] Competencia desleal: los ángeles se quejan de que todos los pactos se los lleva el diablo.
[58] Los ángeles góticos visten de negro, se maquillan y se mechan de blanco el pelo.
[59] Debía ser el ángel de Chet Baker porque su trompeta anunciaba con un swing angelical.
[60] La peor pesadilla que puede tener un ángel es que lo viole un cisne.
(continuará)
lunes, 15 de junio de 2009
Crónicas Desangeladas (I)
Esta serie de crónicas desangeladas (I, II y III) nacieron de un momento de repentino silencio, de esos en los que se suele decir que "ha pasado un ángel". Desde ese momento dediqué algo de mi tiempo en acercarme con curiosidad hacia estos híbridos alados imaginarios: dónde se esconden , de qué están hechos, qué sienten, de que viven, etc. Curiosamente me aparecían ángeles por todas partes, me perseguían sus imágenes como una sombra. Estas crónicas (algunas de ellas ya tuvieron -y tienen- su primicia en mi twitter) son parte de esta persecución, ángeles irreverentes, desmitificados, desaureolados, reinventados, remezclados, redimensionados, rehumanizados y rescatados de los catecismos y frescos de las catedrales. Pese a quien le pese, sigo sin creer en los ángeles, pero también creo que hicimos bien en inventarlos al menos con alas, aunque para ciertas cosas estos aditamentos de plumas sean más un incordio que una ventaja.
[1 ] Era un secreto a voces : los ángeles son engendros biológicos fruto de la cópula entre Leda y un cisne.
[2] Perseo era un ángel transgénico: sus alas le crecieron anómalamente en los pies.
[3] Los papagayos son ángeles que un día atravesaron el arcoíris.
[4] El Ángelus es la hora del “party” de los ángeles adolescentes.
[5] Nadie- ni siquiera el Vaticano- se ha pronunciado acerca de la sobre explotación infantil de los querubines.
[6] A los ángeles rebeldes les caerá por Ley todo el peso de la Gravedad.
[7] Cada ángel tiene su hombre de la guarda.
[8] Hay ángeles que ahuecan mucho el ala.
[9] También los ángeles tienen un calvario: sin apéndice sexual han de excretar la orina por vía cutánea. De ahí el mentado brillo angelical.
[10] Aquel ángel era el mismísimo demonio.
[11] Los ángeles que se dejan crecer la uñas mutan en águilas blancas.
[12] Los ángeles se reproducen por clonación espontánea: de ahí el parecido que tienen unos con otros.
[13] Por aquello de la genética, para un ángel comer huevos supone un acto de canibalismo.
[14] Cuando limpiaron el cuadro de los Fusilamientos de Goya, aparecieron más muertos tras las capas de barniz: todos los ángeles de los mártires que fueron sorprendidos en el fuego cruzado.
[15] Cuando se va a la caza del ángel hay que apostarse y guardar mucho silencio.
[16] Cuando los ángeles se enamoran, se le caen las alas y les crece el sexo. La cuestión es acertar el género.
[17] El limbo es una marca registrada con la que la iglesia católica certifica la pureza intelectual de sus ángeles de cartera.
[18] En Otoño, los ángeles mudan de alas. Mientras tanto andan desangelados y mezclados con los humanos.En este periodo es cuando mas vulnerables son a las tentaciones de la carne.
[19] No todos los ángeles tienen sus papeles en regla. Como en todo gremio, hay mucho advenedizo. Ojo que no te den liebre por ángel, comprueba la autenticidad del limbo con luz ultravioleta.
[20] El Salto del Ángel es una reserva natural donde los ángeles desencantados se suicidan de forma acrobática.
[21] En los cuadros religiosos, muchas vírgenes aparecen rodeadas de ángeles volantones con boqueras: hay quien los llama querubines.
[22] Algunos papás ángeles son muy cucos: dejan a sus angelitos en las cunas de los humanos. Si te dicen que tu hijo tiene carita de ángel, desconfía pues de tu paternidad.
[23] Las almohadas más mullidas son las de plumón de ángel nórdico.
[24] Con la gripe aviar la población angelical (incluidos arcángeles, serafines y querubines) ha sido puesta en cuarentena.
[25] En luna llena aúllan los ángeles.
[26] Los ángeles alicaídos toman Red Bull.
[27] La cagada de ángel es como la de paloma pero menos corrosiva.
[28] A muchos ángeles los pintan al fresco.
[29] Los ángeles -como los peces en el agua- dejan rastros invisibles en el aire.
[30] Para los gitanos Camarón de la Isla tenía "angel". Lo que no sabemos si allá arriba tendrá "prohibido el cante".
(continuará)
[1 ] Era un secreto a voces : los ángeles son engendros biológicos fruto de la cópula entre Leda y un cisne.
[2] Perseo era un ángel transgénico: sus alas le crecieron anómalamente en los pies.
[3] Los papagayos son ángeles que un día atravesaron el arcoíris.
[4] El Ángelus es la hora del “party” de los ángeles adolescentes.
[5] Nadie- ni siquiera el Vaticano- se ha pronunciado acerca de la sobre explotación infantil de los querubines.
[6] A los ángeles rebeldes les caerá por Ley todo el peso de la Gravedad.
[7] Cada ángel tiene su hombre de la guarda.
[8] Hay ángeles que ahuecan mucho el ala.
[9] También los ángeles tienen un calvario: sin apéndice sexual han de excretar la orina por vía cutánea. De ahí el mentado brillo angelical.
[10] Aquel ángel era el mismísimo demonio.
[11] Los ángeles que se dejan crecer la uñas mutan en águilas blancas.
[12] Los ángeles se reproducen por clonación espontánea: de ahí el parecido que tienen unos con otros.
[13] Por aquello de la genética, para un ángel comer huevos supone un acto de canibalismo.
[14] Cuando limpiaron el cuadro de los Fusilamientos de Goya, aparecieron más muertos tras las capas de barniz: todos los ángeles de los mártires que fueron sorprendidos en el fuego cruzado.
[15] Cuando se va a la caza del ángel hay que apostarse y guardar mucho silencio.
[16] Cuando los ángeles se enamoran, se le caen las alas y les crece el sexo. La cuestión es acertar el género.
[17] El limbo es una marca registrada con la que la iglesia católica certifica la pureza intelectual de sus ángeles de cartera.
[18] En Otoño, los ángeles mudan de alas. Mientras tanto andan desangelados y mezclados con los humanos.En este periodo es cuando mas vulnerables son a las tentaciones de la carne.
[19] No todos los ángeles tienen sus papeles en regla. Como en todo gremio, hay mucho advenedizo. Ojo que no te den liebre por ángel, comprueba la autenticidad del limbo con luz ultravioleta.
[20] El Salto del Ángel es una reserva natural donde los ángeles desencantados se suicidan de forma acrobática.
[21] En los cuadros religiosos, muchas vírgenes aparecen rodeadas de ángeles volantones con boqueras: hay quien los llama querubines.
[22] Algunos papás ángeles son muy cucos: dejan a sus angelitos en las cunas de los humanos. Si te dicen que tu hijo tiene carita de ángel, desconfía pues de tu paternidad.
[23] Las almohadas más mullidas son las de plumón de ángel nórdico.
[24] Con la gripe aviar la población angelical (incluidos arcángeles, serafines y querubines) ha sido puesta en cuarentena.
[25] En luna llena aúllan los ángeles.
[26] Los ángeles alicaídos toman Red Bull.
[27] La cagada de ángel es como la de paloma pero menos corrosiva.
[28] A muchos ángeles los pintan al fresco.
[29] Los ángeles -como los peces en el agua- dejan rastros invisibles en el aire.
[30] Para los gitanos Camarón de la Isla tenía "angel". Lo que no sabemos si allá arriba tendrá "prohibido el cante".
(continuará)
viernes, 5 de junio de 2009
Sal en los ojos y arena en los zapatos: 9 haiku
El mar, la mar, los mares del sur o del norte . La orilla. Una playa. Una tarde. Un día o domingo cualquiera. Horas ociosas y contemplativas. Niños, gentes, pelotas, perros, cometas, agua y arena. Estos son una serie de haiku concebidos con sal en los ojos y arena en los zapatos. Latencias de cosas que pasan, que veo pasar. Estoy allí. Las cazo al vuelo. Con pocas palabras, según esta tradición poética japonesa en tres mínimos versos sin rima de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente, el haiku.
(Fotografía: vista en este álbum de Flickr)
contando las olas
que rompen y las que no
un pasatiempo
que rompen y las que no
un pasatiempo
playa con viento
la cometa pide hilo
corre el niño
la cometa pide hilo
corre el niño
deben aprender
geometría aplicada
las aves del cielo
geometría aplicada
las aves del cielo
nunca se sabe
si el agua es continente
o es contenida
si el agua es continente
o es contenida
no suelta el perro
su presa de plástico
atento el amo
su presa de plástico
atento el amo
sal en los ojos
y arena en el zapato
que no volverá
y arena en el zapato
que no volverá
es invisible
el rastro de los peces
bajo el agua
el rastro de los peces
bajo el agua
marea de algas
por los cuatro costados
se huele el mar
por los cuatro costados
se huele el mar
la orilla del mar
bate a punto de nieve
sal con arena
bate a punto de nieve
sal con arena
miércoles, 27 de mayo de 2009
Diario de un deambulante


Hay palabras que sugieren mucho más que lo que su lectura de sílabas o el diccionario nos cuentan. Deambular es una de ellas. Deambular se define como el acto de andar o pasear sin rumbo predeterminado. Por los avatares que sabemos, no es frecuente que salgamos “a la deriva”. Nuestra estancia en la calle es porque “vamos a” o “venimos de” algún lugar, con más prisa o con menos, pero siempre con un propósito y una dirección. Sin embargo el origen latino del término “de-ambulare” es más sugerente en cuanto hace referencia al paseante que lo hace acompañado única y exclusivamente de sí mismo y de sus pensamientos. Eso es ni más ni menos que un deambulante, un pensador ambulante.
Esta puntualización etimológica viene al caso de un pequeño artículo que me gustó mucho y que leí de casualidad hace algun tiempo en el diario El País. Iba firmado por el escritor Antonio Muñoz Molina bajo el bonito nombre de “Poesía caminada” en el que trazaba una poética glosa acerca del viejo arte del caminar referida a una publicación de un autor inglés. Entresaqué esta frase que me gustó especialmente y apunté en una libreta para recordarla
“Caminando deprisa se atraviesan conversaciones igual que encrucijadas de calles”
Animado por el estímulo del artículo me propuse el sano ejercicio de salir a deambular por los alrededores de mi barrio. Actos intrascendentes de a diario cobraban ahora nuevas perspectivas e incluso me propuse crear un registro de imágenes con la cámara del móvil. Me veo saludando a Ana María, una de mis vecinas, que pocos pueden imaginar que esta menuda y oronda mujer fue una autentica pionera del deporte femenino y una de las primeras mujeres paracaidistas de la gris y machista España de finales de los 50.La foto es de mi vecina en 1960. Su increíble historia ya la conté aquí
Me veo saludando también a otras personas más o menos conocidas, a Juan el pescadero, a las hermanas del kiosco, al librero de la Plaza de los Terceros que coloca algunos libros de viejas ediciones en la vitrina de su establecimiento.
Delante de mí camina un personaje singular de mi barrio. Yo le llamo “el hombre de los trenes” porque siempre va con dos vagones de trenes de juguete, uno en cada mano. Nunca los suelta. Lo que daría por conocer las historias de vida que esconderán esos trenes.

Unos metros más allá está “Casa Alonso” la clásica -y ya escasa- tienda de ultramarinos del barrio con su pizarra y ofertas escritas con tiza en la pared .

Unos pasos más y me veo frente a la vieja y familiar “Droguería Verde”, como la llamábamos popularmente. La de veces que he ido y voy a por materiales. Compraba ya en ella muchos años atrás el avituallamiento de pinturas, pinceles, carboncillos , pigmentos y lienzos en mi época de estudiante de arte. Era más barata que las demás tiendas de materiales.

Enfrente de la droguería, el Bar EME, un sitio peculiar y muy "propio" pero con buenas tapas. Para mi hijo, sirve los mejores montaditos del mundo mundial.

Cruzo la avenida y me encarrilo frente a un edificio que antaño fue Escuela de Bellas Artes, luego Facultad de Filosofía y Pedagogía (donde estudiaron muchos de mis amigos), más adelante pasó a Facultad de Periodismo y ahora nuevamente, un anexo de Bellas Artes. Las vueltas que dan la vida y las piedras de los edificios.

Unas calles más adelante paso frente a otro establecimiento singular, "Artesanía Rodríguez", una tienda de “atrezzo” y complementos para la turística y famosa Semana Santa sevillana: capirotes, cordones, velas y todo lo necesario para los miles de nazarenos de esta ciudad. También un pequeño negocio familiar.

Me enfilo por la larga y estrecha calle Sol, hasta desembocar en Santa Lucía, iglesia desacralizada reconvertida en “Iniciarte”, un espacio expositivo de Arte Contemporáneo ( y que casi siempre veo cerrado).

Me cruzo con algunas de esas pintadas anónimas y llenas de ingenio que a veces aparecen en las paredes. Algunas auténticas maravillas poéticas como aquella a que le dediqué recientemente este post. Pero sobre todo, me cruzo con cientos de caras y de vidas anónimas, atravieso -a la par que las calles y las aceras- sus conversaciones, de las que apenas logro retener una fugitiva frase o si acaso una palabra perdida: adiós, mañana, tengo que, voy a, prima, dinero, hora, tiempo, quedar, piso, etc. No es asunto de fisgonear sino en estar en estado de alerta, despertar los sentidos de la memoria, atento a los estímulos, a los movimientos, a los gestos, al ir y venir de la gente, a la imperfección que marca la rutina de la calle. Es por eso que Muñoz Molina alerta
“…privarse de los sonidos de la calle es un desperdicio tan grande como el de los regalos de la vista”
¿Nos damos cuenta? En la calle, en el autobús encontramos cada vez mas gentes interconectadas y aisladas del ruido urbano por medio de sus mp3, ipod, móviles y demás artilugios tecnológicos. Vemos a gente gesticular y que parece hablar sola a voz en grito pero que en realidad hablan por medio del discreto interfono de móvil con un interlocutor anónimo. Público y privado a la vez, casi una situación surrealista cuando coinciden en una parada dos personas que hablan con el manos libres casi enfrente una de otra y sin embargo hablan cada cual de sus cosas con sus respectivo/as interlocutores/as. Es verdad que a veces los ruidos de la calle son molestos, las obras, los coches, las motos, la carga y descarga de mercancías, etc. Pero lo paradójico es que estas tecnologías que nacieron para facilitarnos la comunicación también nos aíslan y nos encapsulan en burbujas de incomunicación, no propiciando la comunicación con las personas reales de carne y hueso, dificultándonos ejercer el sano acto de saludar y hablar incluso con desconocidos. Hay quienes hablan de la “generación pulgar”, nacida, crecida y “educada” en pleno auge de la tecnología móvil e internet, del ipod y del iphone, del plasma y la TDT.
Yo era de los que usaban el mp3, sobre todo cuando iba en bicicleta por mis trayectos urbanos. Ahora lo soporto menos. Apenas si aguanto algunas canciones porque al poco rato necesito mi “dosis” del ruido real de la calle o el gorgoteo urbano. Me imagino cazando palabras y conversaciones al vuelo como un cazador de mariposas. Atento y despierto, ficcionando e imaginando relaciones imposibles, exprimiendo las sensaciones hasta licuar una pequeña frase, un metaforismo, un haiku, una fotografía, una imagen sobre la que reflexionar a lo largo del día.
“Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar” Machado tenía razón: hacemos camino cuando regamos el pensamiento al caminar. Movemos las piernas y pinchamos a las neuronas para que se despierten de su letargo rutinario. Si los pensamientos se aceleran, nuestros pasos también, nuestros ojos ven más y nuestros oídos alcanzan mayores y sutiles registros. Y cuando nuestros sufridos pies pidan clemencia, regalarnos un descanso, un café, una charla desenfadada con el camarero o leer la prensa tal vez, encontrar un artículo o tema interesante y ver si mis pensamientos han ido más o menos lejos que mis pasos.
Y me despido con un breve "antojiku" sobre el caminar.
Esta puntualización etimológica viene al caso de un pequeño artículo que me gustó mucho y que leí de casualidad hace algun tiempo en el diario El País. Iba firmado por el escritor Antonio Muñoz Molina bajo el bonito nombre de “Poesía caminada” en el que trazaba una poética glosa acerca del viejo arte del caminar referida a una publicación de un autor inglés. Entresaqué esta frase que me gustó especialmente y apunté en una libreta para recordarla
“Caminando deprisa se atraviesan conversaciones igual que encrucijadas de calles”
Animado por el estímulo del artículo me propuse el sano ejercicio de salir a deambular por los alrededores de mi barrio. Actos intrascendentes de a diario cobraban ahora nuevas perspectivas e incluso me propuse crear un registro de imágenes con la cámara del móvil. Me veo saludando a Ana María, una de mis vecinas, que pocos pueden imaginar que esta menuda y oronda mujer fue una autentica pionera del deporte femenino y una de las primeras mujeres paracaidistas de la gris y machista España de finales de los 50.La foto es de mi vecina en 1960. Su increíble historia ya la conté aquí
Me veo saludando también a otras personas más o menos conocidas, a Juan el pescadero, a las hermanas del kiosco, al librero de la Plaza de los Terceros que coloca algunos libros de viejas ediciones en la vitrina de su establecimiento.
Delante de mí camina un personaje singular de mi barrio. Yo le llamo “el hombre de los trenes” porque siempre va con dos vagones de trenes de juguete, uno en cada mano. Nunca los suelta. Lo que daría por conocer las historias de vida que esconderán esos trenes.
Unos metros más allá está “Casa Alonso” la clásica -y ya escasa- tienda de ultramarinos del barrio con su pizarra y ofertas escritas con tiza en la pared .
Unos pasos más y me veo frente a la vieja y familiar “Droguería Verde”, como la llamábamos popularmente. La de veces que he ido y voy a por materiales. Compraba ya en ella muchos años atrás el avituallamiento de pinturas, pinceles, carboncillos , pigmentos y lienzos en mi época de estudiante de arte. Era más barata que las demás tiendas de materiales.
Enfrente de la droguería, el Bar EME, un sitio peculiar y muy "propio" pero con buenas tapas. Para mi hijo, sirve los mejores montaditos del mundo mundial.
Cruzo la avenida y me encarrilo frente a un edificio que antaño fue Escuela de Bellas Artes, luego Facultad de Filosofía y Pedagogía (donde estudiaron muchos de mis amigos), más adelante pasó a Facultad de Periodismo y ahora nuevamente, un anexo de Bellas Artes. Las vueltas que dan la vida y las piedras de los edificios.
Unas calles más adelante paso frente a otro establecimiento singular, "Artesanía Rodríguez", una tienda de “atrezzo” y complementos para la turística y famosa Semana Santa sevillana: capirotes, cordones, velas y todo lo necesario para los miles de nazarenos de esta ciudad. También un pequeño negocio familiar.
Me enfilo por la larga y estrecha calle Sol, hasta desembocar en Santa Lucía, iglesia desacralizada reconvertida en “Iniciarte”, un espacio expositivo de Arte Contemporáneo ( y que casi siempre veo cerrado).
Me cruzo con algunas de esas pintadas anónimas y llenas de ingenio que a veces aparecen en las paredes. Algunas auténticas maravillas poéticas como aquella a que le dediqué recientemente este post. Pero sobre todo, me cruzo con cientos de caras y de vidas anónimas, atravieso -a la par que las calles y las aceras- sus conversaciones, de las que apenas logro retener una fugitiva frase o si acaso una palabra perdida: adiós, mañana, tengo que, voy a, prima, dinero, hora, tiempo, quedar, piso, etc. No es asunto de fisgonear sino en estar en estado de alerta, despertar los sentidos de la memoria, atento a los estímulos, a los movimientos, a los gestos, al ir y venir de la gente, a la imperfección que marca la rutina de la calle. Es por eso que Muñoz Molina alerta
“…privarse de los sonidos de la calle es un desperdicio tan grande como el de los regalos de la vista”
¿Nos damos cuenta? En la calle, en el autobús encontramos cada vez mas gentes interconectadas y aisladas del ruido urbano por medio de sus mp3, ipod, móviles y demás artilugios tecnológicos. Vemos a gente gesticular y que parece hablar sola a voz en grito pero que en realidad hablan por medio del discreto interfono de móvil con un interlocutor anónimo. Público y privado a la vez, casi una situación surrealista cuando coinciden en una parada dos personas que hablan con el manos libres casi enfrente una de otra y sin embargo hablan cada cual de sus cosas con sus respectivo/as interlocutores/as. Es verdad que a veces los ruidos de la calle son molestos, las obras, los coches, las motos, la carga y descarga de mercancías, etc. Pero lo paradójico es que estas tecnologías que nacieron para facilitarnos la comunicación también nos aíslan y nos encapsulan en burbujas de incomunicación, no propiciando la comunicación con las personas reales de carne y hueso, dificultándonos ejercer el sano acto de saludar y hablar incluso con desconocidos. Hay quienes hablan de la “generación pulgar”, nacida, crecida y “educada” en pleno auge de la tecnología móvil e internet, del ipod y del iphone, del plasma y la TDT.
Yo era de los que usaban el mp3, sobre todo cuando iba en bicicleta por mis trayectos urbanos. Ahora lo soporto menos. Apenas si aguanto algunas canciones porque al poco rato necesito mi “dosis” del ruido real de la calle o el gorgoteo urbano. Me imagino cazando palabras y conversaciones al vuelo como un cazador de mariposas. Atento y despierto, ficcionando e imaginando relaciones imposibles, exprimiendo las sensaciones hasta licuar una pequeña frase, un metaforismo, un haiku, una fotografía, una imagen sobre la que reflexionar a lo largo del día.
“Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar” Machado tenía razón: hacemos camino cuando regamos el pensamiento al caminar. Movemos las piernas y pinchamos a las neuronas para que se despierten de su letargo rutinario. Si los pensamientos se aceleran, nuestros pasos también, nuestros ojos ven más y nuestros oídos alcanzan mayores y sutiles registros. Y cuando nuestros sufridos pies pidan clemencia, regalarnos un descanso, un café, una charla desenfadada con el camarero o leer la prensa tal vez, encontrar un artículo o tema interesante y ver si mis pensamientos han ido más o menos lejos que mis pasos.
Y me despido con un breve "antojiku" sobre el caminar.
se volvió sobre sus pasos
mas erró el camino
ni él ni el sentido
eran ya lo mismo
domingo, 24 de mayo de 2009
Cortázar, los líbros, los pájaros y el Jazz.
Menos mal. De casualidad me vengo a enterar gracias a Jazz, ese ruido ( que es un magnífico y recomendable blog sobre jazz) de un evento que ,con motivo de la Feria del Libro, se celebraba días atrás aquí mismo en Sevilla y cuyo cartel se reproduce a la izquierda. Jazz y literatura, literatura y jazz. Tanto monta, monta tanto. Se trata de la presentación de un libro a cargo de Apoloybaco, una asociación que como reza en su subtitulo, aboga por unir y reunir las culturas del vino, la literatura y el jazz, que por fuerza, han de generar buenas mixturas. Como ya hiciera Cortázar con su relato "El Perseguidor", grandísimo homenaje literario al malogrado maestro del Be-bob, Charlie Parker, mas conocido como "The Bird", el pájaro, porque según decían quienes le escuchaban , su música volaba alto, mas alto de lo que ningún saxofonista del momento pudiera soñar. Y por eso, para acompañar debidamente la presentación, nada mejor que buen jazz en vivo como el que nos deleitó el cuarteto de Manuel Calleja con sendos homenajes a Parker y a Cortázar, con la lectura de breves fragmentos de "El perseguidor" y conocidas piezas de "The Bird" como Cherokee, Parker Mod y !Embraceable you! de mi Museo Imaginario. En este video de YouTube el mismo Cortázar lee un pequeño fragmento de su cuento "El Perseguidor" con La música de fondo de "Out Of Nowhere" con Charlie Parker.Y casualidad (o no) que comprara momentos antes del concierto "Gorrión, migajas....", un breve y exquisito librito de Pre-textos con poemas breves y algún haiku de Isabel Escudero en torno a los pájaros . Algunos de los que empecé a leer al azar, realmente hermosos y los voy a a compartir
Pajarito yerto,Y para concluir este post, nada mejor que hacer una mixtura que no falla: jazz con blanco y negro. Os dejo un vídeo que he montado con algunas de las fotos que realicé durante el concierto y como no, la música que "ya tocó mañana" como dijo alguna vez The Bird. Ya saben, música para cronopios...
más grande la muerte
cuanto más pequeño.
Herido
el pájaro,
el cielo
intacto.
Como el ave de paso,
no deja huella,
pero el camino
en el aire queda.
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